El profesional que tuvo a su cargo la necropsia aseguró que estuvo a punto de pedir licencia por lo impresionado que quedó tras el procedimiento a la nena.

Un médico forense reveló las torturas sufridas por la pequeña Guadalupe

Por UNO

"La pequeña Guadalupe Di Falco murió víctima de las peores torturas que el ser humano puedesoportar". Así lo expresó el médico forense de San Luis Ricardo Torres, quien lleva 20 años en el

ejercicio de esta profesión y tuvo a cargo la necropsia de

la pequeña asesinada en San Luis.

El profesional desmintió completamente que la nena haya sido violada y en cambio enumeró toda

la serie de lesiones que presentaba en su cuerpo no sin antes afirmar que "el hecho en sí en tantos

años de carrera me produjo una conmoción tremenda, a tal punto que me planteé dejar por un tiempo

la profesión, porque esto me dejó muy mal.".

Volviendo al tema específico de la necropsia hecha a la pequeña, detalló pormenorizadamente

las lesiones que presentaba. En el examen externo de cabeza y hacia los pies se veían 7 hematomas

de un diámetro de 3 a 4 centímetros cada uno: tres en la región frontal, uno de cada lado de la

región temporal y dos de cada lado de la región occipital. Esta última lesión tenía todas la

características de haber sido hecha con un elemento contundente romo, explicó Torres.

También hizo hincapié en que en el cuero cabelludo tenía un hematoma importante y mucho más

reciente que las otras lesiones, y que estaba en la parte media del cráneo, sobre la región

parietal. Esto significa que la chiquita era sistemáticamente golpeada.

Otras de las lesiones que presentaba era un hematoma en los dos párpados tanto superior como

inferior y una tumefacción en el ojo izquierdo. Este hematoma en el ojo izquierdo muy reciente, con

hemorragia conjuntival, el médico lo atribuyó a un golpe de puño reciente. En cuando a su estado

nutricional, remarcó que la pequeña estaba desnutrida y deshidratada "hacía 24 horas que no le

habían dado nada de tomar", dijo Torres.

El traumatismo encefalocraneano le provocó un edema cerebral importante y además detectaron

en el cuero cabelludo sarna de 30 días de evolución en una amplia zona. También tenía cabello

arrancado, lo que le produjo una alopecia traumática.

Una lesión muy importante que el médico calificó de aberrante fue la que le produjeron en la

nariz con la brasa de cigarrillos. "Las aletitas estaban destruidas y la quemadura le hizo perder

el tejido de las dos aletas por el calor de las brasas; además le destruyó el cartílago nasal. Si

Guadalupe hubiera vivido, habría quedado con una desfiguración indescriptible".

Luego relató que en la parte anterior del tórax, abdomen, parte anterior de ambos muslos y

parte anterior de ambas piernas, en el dorso de ambos pies y en el dorso de los dedos y en los

brazos y todos los dedos se descubrieron 63 quemaduras de cigarrillos muy profundas. También tenía

43 lesiones hechas por clavado de uñas.

En cuando a la espalda, glúteos y parte posterior de ambos muslos, presentaba improntas de

castigo y excoriaciones de arrastre. "Todas estas lesiones eran vitales", afirmó el profesional.

Asimismo dijo que presentaba un golpe muy reciente en la zona del esternón.

El médico concluyó aseverando "que hacía 24 horas que no ingería alimentos" y que la pequeña "

ha sido claramente torturada".

Ver:

la abuela de la nena dijo que hay otra nieta suya que fue vendida en San Luis.

Ver: La madre de Guadalupe fue detenida en Jocolí.