Otro escándalo está provocando un nuevo dolor de cabeza para los Sperdutti: esta vez un jugador delDeportivo Maipú fue denunciado por golpear brutalmente a su novia, nada menos que la hija de Omar
Rodrigo Zapata, volante del Cruzado, fue denunciado por Daiana Sperdutti, la hija de 19 años del
presidente del club, con quien mantenía un romance. El expediente es tramitado por la Oficina
Fiscal Nº 15 de Carrodilla y lo confirmó a
diariouno.co
Un jugador de Maipú, envuelto en un escandaloso episodio de celos y violencia
Sperdutti, presidente del club botellero, y sobrina de Carlos, director técnico del plantel. Elbochornoso incidente ocurrió este viernes en Carrodilla, según pudo confirmar
diariouno.com.ar. Cerca de las 4 de la madrugada, Daiana Ruth Sperdutti (19) se encontraba en su autoacompañada de Rodrigo Martín Zapata (28), volante de creación del Cruzado, muchacho con que laadolescente (por lo que consigna en su perfil de Facebook) mantiene desde hace tiempo una escabrosay turbulenta relación sentimental. En las cercanías del control del grupo 1, sobre la calle Tierra del Fuego, de pronto todocomenzó a andar mal. El fiscal de la causa, Hernán Ríos, aseguró a este portal que un mensaje detexto, descubierto en el celular de la joven, desencadenó las sospechas y la violencia. Al interpretar que el texto incriminaba a Daiana en otra supuesta relación, Zapata, envueltoen cólera y en un rapto de celos, atacó a la joven a las trompadas. El grado de saña del volantefue tal que las marcas en espalda, hombro y pierna de la víctima son considerables. Incluso lachica subió las fotos en Facebook mostrando las evidencias del repudiable suceso. Luego de saciar su sed de venganza, el iracundo jugador se bajó del auto y escapó.Inmediatamente, Daiana se dirigió a la Oficina Fiscal N° 15 donde finalmente radicó la denuncia. Por lo que diariouno.com.ar hasta el momento pudo comprobar, Zapata no fue apartado delplantel ya que después de la golpiza propinada a la sobrina de su técnico, se habría presentado aentrenar con sus compañeros como cualquier día normal.


