Mendoza Miércoles, 28 de diciembre de 2016

Un ex empleado de Golden Fest denunció malos tratos y amenazas además de estafas

Se trata de un mozo al que le quedaron debiendo plata. Señaló que los dueños les pagaban en negro y los amenazaban para que no fueran a la Subsecretaría de Trabajo.

El caso de la empresa Golden Fest, acusada de estafar a decenas de personas al cobrarles por fiestas que no realizó, sigue arrojando más testimonios y acusaciones.

En este caso Emanuel, un ex empleado de la empresa habló en vivo en Noticiero 7 contando su caso y el de otras personas estafadas.

Emanuel es mozo y le deben parte del sueldo de noviembre y todo diciembre, aproximadamente $7.000. Ante las cámaras de Canal 7 contó que, desde julio, trabajaba bien en la empresa, pero que a mediados de noviembre los rumores comenzaron a correr entre los empleados, unos 300 según estimó.

"Cuando entré a trabajar tuve una megaentrevista con Adrián Guirín, había muchas personas para emplearse y todo iba bien. Pero empezamos a notar que aparecían fallas en las fiestas, la mercadería llegaba a último momento, la gente se quejaba y Adrían nos decía que era porque 'pedían más de lo que decía el contrato'".

Luego explicó que a fines de noviembre fueron a la oficina ubicada en calle San Martín con otros empleados para exigir que se les pague el sueldo ante la fuerte versión de que la empresa iba a quebrar.

En ese momento apareció Guirín y les explicó que la empresa pasaba por un mal momento, pero que tenían todo vendido para 2017 y parte de 2018, por lo que esperaban cobrar $36 millones y que con eso se iban a poner al día con los empleados. El discurso surtió efecto o por lo menos calmó los reclamos.

"En la semana anterior al 23 llamé a la oficina. Me comuniqué con Nancy Amico, la supuesta mano derecha de Sebastián Boublí, otro de los dueños de Golden Fest que también está prófugo. Boublí se había presentado como el socio mayoritario de Golden Fest y presentó a Nancy Amico como su mano derecha", detalló Emanuel y dijo que se había enterado que este hombre había sido uno de los más duros para tratar con los empleados y que habría llegado hasta proferir amenazas.

El mozo fue el viernes 23 a la oficina para intentar cobrar. Ese día apareció Gonzalo Nieva, otro de los socios que lo saludó, bajó una caja y se fue.

El ex empleado de Golden Fest también narró que existe otro socio más, Augusto Palacios, a quien consideró víctima por haber puesto a su mujer como garante para el alquiler de la oficina.

El periodista Marcelo Ortiz llamó por teléfono a este último y lo sacó en vivo. Palacios dijo que a Adrián Guirín no lo vio más y que le debía tres meses de sueldo, aproximadamente $45.000. Dijo estar muy dolido por la cantidad de gente con la que "jugaron" y que eso le dolía mucho. Luego cortó la comunicación y no volvió a atender.

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