Por Gabriela Sosa
Guillermo Elías, ex director del Hospital Central, estará al frente del Saporiti, de Rivadavia. Lo hará provisoriamente hasta tanto el Ministerio de Salud designe oficialmente a la persona que quedará a cargo de la dirección del hospital Carlos Saporiti de manera definitiva, luego de que su ex director Pablo Campos renunciara tras recibir amenazas anónimas hacia él y su familia.
Campos sólo estuvo dos meses en su cargo pero para el médico oriundo de Rivadavia la situación comenzó a complicarse cuando intentó blanquear, según manifestaron los empleados del hospital, “Algunas desprolijidades”, que se venían generando desde hacía tiempo en el nosocomio del Este.
En ese lapso, comenzó a recibir llamados anónimos intimidatorios, sufrió hechos de vandalismo en su vehículo particular y en su consultorio ubicado en pleno centro de Rivadavia. Inclusive, luego de haber presentado su renuncia fueron destruidos los vidrios de un ventanal de su estudio. Pero las amenazas donde involucraron a los miembros de su familia pudieron más, por lo que decidió renunciar indeclinablemente. Todos los hechos fueron denunciados por el propio médico en la fiscalía de Rivadavia, que lleva adelante la investigación de lo sucedido.
Ante esta situación, hubo varios pedidos hacia el Ministerio de Salud, marchas y solicitudes que empleados del hospital, miembros de organizaciones civiles, autoridades municipales y vecinos llevaron adelante para evitar la dimisión de Campos, pero todo fue en vano. “En la balanza la seguridad familiar y personal hace que uno sepa marcar determinados límites y lamentablemente no fui yo quien los marcó”, dijo Campos, quien asumió su cargo el 16 de abril de este año.
Por esta situación se solicitó al titular de la cartera de Salud de la provincia, Carlos Díaz Russo, que investigue el origen de las amenazas, lo que comenzó con una intervención en el hospital por un lapso de 90 días.
Luego de varios nombres y rumores se supo que Guillermo Elías estará en el Saporiti hasta tanto se resuelva la crisis institucional, mientras que el contador Eduardo Alonso será el encargado de realizar una auditoría interna.
Elías estuvo en la dirección del Hospital Central, pero en abril de 2011 presentó su renuncia luego de asegurar que estaba agotado de no poder contar con los recursos necesarios, principalmente insumos, para llevar adelante uno de los hospitales más importantes de al provincia.
También dejó claro que su renuncia no se debió a que se haya negado a recibir pacientes de las penitenciarías provinciales, tal como se expuso en aquel momento, al manifestar no poder atender más a los internos de los penales, solicitando que aquellos reclusos que necesitaban asistencia fueran derivados a otros centros asistenciales, sino que su mayor problema fue la traba que tuvo para conseguir elementos para atenderlos a ellos y al resto de los enfermos.


