RIVADAVIA– El apuro por dar alguna respuesta ante la comunidad después de que la prensa
informara sobre 36 casos de triquinosis en este departamento hizo que el Concejo Deliberante
cometiera un grosero error, al promulgar una resolución solicitándole al Ejecutivo que "arbitre los
medios para implementar la vacunación gratuita de cerdos que se crían en ámbitos rurales para
evitar la triquinosis en Rivadavia", siendo que se trata de una enfermedad parasitaria imposible de
evitar con una vacuna.
La resolución 018/2010 fue una iniciativa del bloque justicialista, aprobada en la sesión
ordinaria del 24 de agosto. Diez días antes, se detectaron 36 casos de pacientes con síntomas de
haber ingerido carne porcina con el parásito, que fueron asistidos en el hospital Saporiti. La
trasmisión de la enfermedad se produjo durante un faenamiento comunitario, días antes en el
distrito La Libertad.
En los considerandos de la resolución se sostiene, entre otros puntos, que "debido al brote
de triquinosis ocurrido en el departamento" es "que es responsabilidad del Estado trabajar en la
prevensión (sic) y asesoramiento de los vecinos, para preservar un bien tan preciado como lo es la
salud", y se le solicita a la comuna que "arbitre los medios para implementar la vacunación
gratuita de cerdos que se crían en ámbitos rurales, como parte de la economía hogareña".
La resolución fue elevada al Ejecutivo con las firmas del presidente del Concejo, Mauricio Di
Césare, y Javier Rodríguez, secretario.
"La triquinosis es una enfermedad parasitaria y no se puede prevenir con una vacuna",
confirmó ayer el veterinario Pablo García, quien trabaja en la Municipalidad de Junín, donde se
dispuso que la Jefatura de Bromatología trabajara en un plan para la detección de la larva del
parásito Trichinella spiralis (vector de la enfermedad).
Pese a que se trató del proyecto de un bloque opositor, desde el Ejecutivo fueron benévolos
al referirse al yerro.
"Nosotros tratamos de tener en cuenta el espíritu de la resolución, más que su letra", dijo
ayer el secretario de gobierno, Gerardo Ábrego.
El concejal Javier Fornasari (UCR) justificó el error diciendo que "se trabajó de apuro sobre
el tema" y que "no se contaba con toda la información necesaria" cuando se elaboró y aprobó la
resolución.
Delicias de los Concejos
El 5 de agosto último, un particular proyecto de ordenanza elaborado por una concejala de San
Martín provocó un verdadero revuelo. Gimena Abonassar (Frente Cívico) propuso que los boliches
bailables de la zona construyan un tercer baño para "transexuales". El proyecto pasó a la comisión
legislativa y todavía no se ha resuelto.
Pero hubo un caso que quedó en la memoria de todos: un proyecto de ordenanza elaborado en el
Concejo Deliberante de Junín para establecer el "Día Departamental del Trompo".
Ocurrió el 15 de junio de 2004. Todo comenzó cuando el Concejo Deliberante de Junín oyó un
reclamo para fomentar la actividad de las bochas. Dos concejales elaboraron un proyecto para
fomentar este deporte, que fue aprobado por el Concejo.
Esto "inspiró" a otro grupo de ediles, quienes redactaron un proyecto ordenanza para que se
instaure el "Día Departamental del Trompo". En la parte resolutiva de la ordenanza se promovía
incluir el juego del trompo "como deporte obligatorio en Junín", y se le exigía al Ejecutivo "
realizar un registro de los trompos que existen en el departamento", se invitaba al resto de los
concejos de la provincia a adherir la normativa y se promovía "que se festeje cada 15 de junio como
Día del Trompo y se declare feriado".
El escándalo fue mayúsculo y los concejales salieron a decir que todo había sido una "broma
interna".