Es un plan de supervisión para monitorear el cumplimiento del beneficio carcelario, abordando las urgencias familiares y sociales de los internos. Se pondrá en marcha la semana próxima.

Tras las fugas y el caso Tanga Gómez, el Gobierno vigilará las salidas transitorias

Por UNO

Por Alejandro Gamero

El Gobierno provincial decidió ajustar el control sobre los 150 presos que están bajo el régimen de salidas transitorias y el próximo fin de semana pondrá en marcha un programa cuyo fin es abordar socialmente el entorno familiar y social de los reos con el fin de que no usen el sistema para fugarse. Lo confirmó a Diario UNO el director del Servicio Penitenciario provincial, Sebastián Sarmiento.

Se trata del programa de Supervisión, Acompañamiento y Asistencia de Salidas Transitorias. Sarmiento explicó: “Es un programa que tiene como objetivo número uno prevenir el fracaso de las salida transitoria”.

Precisó además que “es un servicio social de supervisión, ya que van a ir trabajadoras sociales hasta el domicilio de los internos durante la salida transitoria, los van a entrevistar para establecer cuál es su situación familiar, barrial y general, y cómo ayudarlos”.

La medida se toma en medio de una coyuntura adversa nunca antes vista contra el régimen de beneficios carcelarios, la que se disparó cuando se supo que dos de los asaltantes del blindado en el Carrefour y sospechosos del crimen de Matías Quiroga se habían fugado aprovechando este régimen. 

Tras este caso, las fugas valiéndose del beneficio continuaron en las cárceles locales. Por esto fue que el Gobierno decidió supervisar a los reos bajo este régimen.

Hasta ahora, quien controlaba el cumplimiento era el Organismo Técnico Criminológico (OTC), que cuenta con un mínimo presupuesto y hasta hace unos meses no tenía ni vehículo propio para hacer los controles.El director del Servicio Penitenciario indicó: “Una de las razones por las que está fracasando este sistema es porque los internos que lo tienen, están bajo un fuerte riesgo social”.

Para ejemplificarlo dijo: “Hay presos que tienen hijos discapacitados, o la madre con una enfermedad terminal, o bien están pasando hambre. Salen por unas horas y se enfrentan a situaciones de las que están aislados dentro de la cárcel y nosotros no podemos esperar que esa persona no haga nada”.

La precariedad con la que se llevaba a cabo el régimen de visitas se refleja en un caso común y corriente que testimonió el funcionario: “Muchos de los que salen no tienen dinero para ir en micro a su casa. Se van y vuelven caminando”.

Sarmiento remarcó además: “Hemos notado que el impacto psicológico del interno cuando empieza a gozar de la libertad de la salida transitoria es muy fuerte”.Al respecto reflexionó: “A un preso que está encerrado toda la semana en el penal nosotros le abrimos la puerta y se va, y esperamos que vuelva así nomás”.

Abordaje familiar

Por eso Sarmiento recalcó: “Previamente a la salida vamos a hacer con las trabajadoras sociales un abordaje a la familia, para ver las necesidades que tienen, para explicarles qué es el régimen de salidas transitorias, qué puede hacer el interno y qué no”.

También adelantó que instrumentarán un 0800 para cualquier emergencia que el interno tenga.