Por Javier [email protected]
El cruce entre Montecaseros y Beltrán de la Cuarta Sección fue bautizado dos décadas atrás como La Esquina del Tango y, para dejar evidencia de ello y perpetuar en la historia un homenaje a uno de los grandes hacedores de este género musical, se colocó en ese espacio un monumento a Aníbal Troilo.
Sin embargo, nadie sabe a ciencia cierta la fecha exacta en que se levantó la estatua de hierro y cemento de dos metros y medio de altura por un metro y medio de ancho. Según coinciden funcionarios de la Dirección de Cultura de Capital y relatan los que aún quedan de la Asociación Amigos del Tango, la imagen de Pichuco se erigió en 1992.
Se trata del mismo año en que quedaron inauguradas las obras del plan de remodelaciones del Área Fundacional. “Estamos todos muy viejitos y la mayoría ya se fueron, pero si la memoria no me falla, esa estatua fue propuesta allá por el '90 entre mi grupo de amigos, todos amantes del baile de arrabal”, evoca Osvaldo Mandarino tratando de atar cabos.
El vecino de la Cuarta Sección también explica que el abogado Francisco Reig, ahora radicado en la provincia de Córdoba, era quien encabezaba en esa época la agrupación de aficionados a la música nacida a fines del siglo XIX, de la fusión de culturas en el Río de la Plata. Ambos formaban parte de la lista de personalidades que figuraban en la placa que tiempo atrás lucía sobre la estatua.
Esa lámina con nombres desapareció y el monumento se encuentra algo maltratado por los años y el vandalismo, que le quitaron pedazos de la nariz a Troilo, además de mancharlo con grafitis y pegatinas. Pese a los daños, la mole estática sigue siendo junto con el Balcón del Tango de la Alameda, uno de los pocos símbolos que recuerdan en Capital a los compadritos de los años '40.
ReconstrucionesGuillermo Romero, secretario de Cultura de Capital, sostiene que quien estuvo a cargo de retratar al genio del bandoneón fue Emilio Francia, autor de otros monumentos del microcentro y conocido también por tratarse nada menos, que del hermano del músico y pionero del nuevo cancionero cuyano, Tito Francia. Emilio fue quien realizó una estatua de Carlos Gardel que desapareció.
El arquitecto y restaurador Pedro Canepuccia señala que la estatua de Pichuco está sobre la vereda de la ex Casa Castro porque antes ese edificio no existía y en el lugar había un mítico y conocido café arrabalero que reinó durante años. El anticuario don Francisco Guevara concuerda con Pedro y describe: “El café funcionó hasta que Castro comprara prácticamente toda la manzana”, dijo.
“Mi señora le colocaba las inyecciones al dueño. Era un lugar algo turbio que estuvo abierto hasta 1968”, comenta el dueño de la casa de antigüedades y detalla también que la actividad tanguera que se desarrollaba en ese café fue el motivo por el cual, años más tarde se designó a la intersección de calles que lo contenían como La Esquina del Tango.
Además, cuenta que el café se llamaba Los Angelitos, tal como desde 2002 le puso el actor Ernesto Flaco Suárez a su teatro bar de la calles Buenos Aires.
Flavia Hamane, dueña del minimarket que está frente a la figura del bandoneonista, si bien no recuerda el nombre del café confirma de su existencia, pero cree que estaba junto a la iglesia Santo Domingo.
Entretelones del día en que se inauguró la obra de FranciaAlicia Contursi, hija de José María Contursi, el conocido letrista argentino de tango, tuvo la oportunidad, de chica, de conocer en persona a través de su padre a Aníbal Troilo y relata que pudo estar en la inauguración del monumento como miembro de la Fundación Contursi. “Aníbal escribió y compuso junto con mi padre el tema Toda mi vida”, dijo.
La conocida astróloga recuerda que Emilio Francia para hacer la figura de Troilo realizó a través de distintas comisiones de tango, una recolección de canillas rotas o en desuso, que una vez fundidas se usaron para darle forma a la estatua. “La construcción de esta escultura guarda un recuerdo muy divertido”, describe Alicia conteniendo risas por teléfono.
“Resulta que la escultura de Troilo una vez terminada era tan pesada que no podía moverse. La inauguración y el acto de conmemoración tuvieron que hacerse con la maqueta en miniatura que se empleó para diseñar la figura en ese momento. Días después, con una grúa, el municipio pudo ponerla tal como se observa actualmente”, recuerda Contursi.
►100 años se cumplen del nacimiento de Aníbal Troilo y por eso se realizarán celebraciones especiales en todo el país. "100 ciudades 100 bandoneones" es la actividad que se hará en el Obelisco de Buenos Aires.

