ver más

En los barrios privados las piletas son incluidas como un ítem más cuando comienza la construcción de la vivienda.

Tener una piscina en la casa cuesta alrededor de 40.000 pesos en la provincia

Por Juliana Argañarazjarga@diariouno.net.ar

Antes las piscinas llegaban a los patios mendocinos después de años de ahorro. En cambio ahora, por su alto precio, pasaron de ser un gusto que cualquier familia podía darse a ser un elemento distintivo que forma parte de la casa desde los planos de construcción.

“En donde más salen las piscinas de fibra de vidrio es en los barrios privados, últimamente. Han pasado a ser un ítem más que se agrega en una de las etapas de construcción de la casa”, contó Fernando Cuoghi, de Piscinas IPC.

Y es que los precios de las piletas y del equipamiento que significan aumentó del año pasado a este alrededor de 25%, lo que también provocó una caída en las ventas de piletas pequeñas, normalmente pedidas por familias de clase media o para casas de barrio.

“Se suponía que este año iba a ser mejor, pero las ventas han bajado, como en todas las cosas”, dijeron desde Piscinas IGUI. Con respecto a las causas, la respuesta no se hace esperar: “Creemos que la gente tiene miedo de gastar”.

Ahora, para tener una pileta completa instalada en el patio de casa el gasto ronda los $40.000. Esa suma incluye la colocación de la piscina, el equipamiento de filtrado y el veredín que se coloca al borde (con baldosas atérmicas de aproximadamente 80 centímetros).

Las mejoras

A lo contado hay que sumarle los chiches que cada uno quiera. “Una tendencia que viene para este verano es iluminar las piscinas con luces de led”, dijo Cuoghi. Estas luces, que cuestan unos $3.000 (mil pesos más que la iluminación tradicional), permiten que el agua se vea en diferentes tonalidades de celestes, en verdes o incluso otros colores como violeta.

Las guardas decorativas también se usarán en las piletas del próximo verano. Estas son vinílicas y pueden costar de $800 a $1.000 para todo el perímetro.

Además, por un extra de $500 en los precios normales de las piscinas, algunas familias prefieren que sean blancas en lugar de celestes. “Aún no sale mucho, pero ya algunas personas comienzan a pedir que sea blanca la fibra de vidrio”, contaron en IPC.

Ahorrando agua

A principios de mes, Agua y Saneamiento Mendoza (AYSAM) anunció que las casas con pileta estaban en la mira y como medida por la crisis hídrica el Departamento de Irrigación vaticinó que en el verano se instalarían medidores.

Según dijeron a Diario UNO en esta oportunidad, los 3.000 medidores que corresponden a esta primera etapa comenzarán a colocarse en cuanto llegue la partida de dinero que desde AYSAM esperan, y que los primeros serán colocados en casas e instituciones del Gran Mendoza.

El titular del ente, Luis Böhm, anunció que se priorizarían las zonas de Chacras de Coria, Vistalba, algunos puntos de Luján, sectores de Godoy Cruz, barrios privados en las proximidades del Gran Mendoza y en ciudades cabeceras con un gran desarrollo inmobiliario como San Rafael y otros departamentos con pequeños countries.

Un salida para quienes deseen disfrutar de la pileta en los días más calurosos pero no quieren malgastar el agua es contratar camiones de agua potable para el llenado de piletas. Cada uno de los camiones cargados tiene un costo de $230 y una capacidad de 8.500 litros.

Para una pileta de 3 por 6 metros y con un metro y medio de profundidad hay que calcular una capacidad de unos 25.000 litros, por lo que se requerirían dos o tres camiones para llenarlo. De todos modos, el agua puede permanecer en la piscina dos o tres años sin cambiarse si se la mantiene correctamente.

Quienes se encargan de esta tarea, los conocidos pileteros, deben visitar la piscina unas dos veces por mes para pasar barrefondo y mantener el agua limpia.

Sin embargo, cada cuatro años las piscinas se deben someter a un control más profundo, que cuesta entre $900 y $1.000 para una pileta mediana.

MÁS LEÍDAS