Por Cecilia Osorio
Las mendocinas y mendocinos se desacartonan apenas cruzan la cordillera y muestran sin pudor su anatomía. Galería de fotos: lolas naturales y operadas, retaguardias para el infarto y hombres que se animan a los trajes de baño ajustados.
Tangas y zungas en Reñaca

Cuando cruzan la montaña, los mendocinos dejan atrás su acartonamiento y se animan a mostrarse al sol. No es raro encontrar en la playa bellas señoritas con pequeñísimas mallas y hombres que no tiene pruritos en calzarse un reducido short, para conquistar a la platea que admira desde las reposeras.
Cola less y zungas se disputan el protagonismo en la costa chilena y, aunque pocos se animan a dar sus nombres al momento de ser fotografiados, se muestran sin mayores problemas.
Argentinas vs chilenas
Las mendocinas arriban a los balnearios con una onda casual, pero no por eso menos insinuante. Eligen, según contaron algunas de ellas, la cola less y el culotte (algo más ancho en la cintura), para que sus atributos se reflejen mejor.
En cambio, a las chilenas, en algunos casos más tímidas, se pasean con mallas de tipo americanas o “vedettinas”, aunque ataviadas con diversos accesorios.
Siempre hay excepciones a la regla y muchas trasandinas, sobre todo modelos, también se animan a la tanga.
¿Operadas o naturales?
Las modelos y promotoras que suelen desfilar en la arena buscando llamar la atención exhiben su pulposidad generando los más creativos piropos de parte del público masculino que las alienta a seguir pasando.
Pero no es raro ver a algunas mujeres al natural y sin demasiado busto, que equilibran “la escasez delantera” con una cola ejercitada, que también deja boquiabierto a más de uno.
Zunga: con panza y sin panza
Del otro lado de la vereda, los hombres. Ellos también se muestran sin complejos y siempre priorizando la comodidad. “Una zunga te permite meterte al mar libremente, relajado”, comentó un vacacionista sorprendido or este portal cuando caminaba por las playas de Reñaca con una de estas mallas, bien pegada al cuerpo.
Además de las bermudas estilo surfer y los shorts -que todavía se ven usados con zapatillas y medias por los veraneantes más veteranos-, las zungas se imponen y no discriminan panza ni edad. “No hace falta tener buen lomo para mostrar”, señaló otro de los mendocinos que no le tema a la exhibición, puertas afuera de su casa.