Néstor Kirchner tuvo una relación intensa pero compleja con Mendoza durante los últimos ocho años.De hecho detrás de su figura estuvieron los dos últimos gobernadores de la provincia, como Julio
Cobos en su momento y hasta 2008 y Celso Jaque desde hace años hasta hoy. Roberto Iglesias siemprele guardó una secreta admiración.
Nunca tuvo un singular aprecio por el Justicialismo mendocino, más bien todo lo contrario.Kirchner como presidente y luego como titular del PJ nacional siempre despreció a los peronistaslocales a quienes no les perdonó nunca la falta de apoyo en 2003. A los únicos dirigentes a los que siempre consideró fue a Jaque y a Carlos Ciurca, a quien lounía una vieja relación desde cuando el hermano del actual ministro de Desarrollo Humano trabajabaen la gobernación de Santa Cruz cuando Néstor fue gobernador. Ciurca era el único peronista mendocino que se atrevía a un trato distinto con quien fuepresidente hasta 2007. ¿Qué hacés hijo de puta?, le decía el lasherino a Kirchner a modo de recibimiento, cada vezque este pisaba Mendoza en una visita oficial. Pero, como reflejo de la forma en que se manejó al país en los últimos años, Néstor Kirchnertrasladó su relación con los políticos mendocinos al vínculo que unió a la Nación con la provincia.Los disfrutó Cobos, cuando a Mendoza llegaban fondos nacionales hasta para destrabar los conflictosde los docentes o se hicieron grandes promesas de obras públicas mientras construía su camino haciala vicepresidencia. Y lo padeció Jaque durante todos estos últimos meses, cuando le regatearonasistencia financiera, plata para viviendas o lo volvieron a relegar en el relegar en el repartodel Presupuesto 2011. La última vez que el gobernador se encontró con Néstor fue una síntesis de una relación quese manejó, fiel al estilo K, a golpe de látigo y billetera. Fue hace menos de un mes, en RíoGallegos, y Jaque viajó para intentar destrabar la última rabieta de Néstor: el freno que le impusoa la firma del decreto de la promoción industrial, como consecuencia de un supuesto malestar quetenía con Jaque. La muerte del ex presidente sacude el tablero político del país. Y de Mendoza en particular.En estos últimos días Jaque había dicho que "el candidato natural" para 2011 era Néstor, en primertérmino, y Cristina en segundo. La partida de Kirchner sumerge al Gobierno en la incertidumbrepolítica y hace que en Casa de Gobierno se contenga el aliento acerca del futuro. Lo mismo que, enmenor o mayor medida, hacemos todos en este momento.



