Los datos corresponden a una estadística nacional. Entre las razones esgrimen “que los ciudadanos no colaboran por miedo”. Se resuelven cuatro de diez homicidios.

Sólo el 1% de los delitos llegó a la sentencia en 2008, el resto quedó impune

Por UNO

Según el Registro Nacional de Reincidencia y Estadística Criminal, el 99% de los delitos máscomunes ocurridos en Mendoza durante el 2008 quedó impune y sólo el 1% terminó con sentencia.

Si se analiza el bajo nivel de resultados por tipo de delitos, los homicidios marcan la

excepción, siendo uno de los delitos que más alto nivel de resolución tienen, ya que llegan al

39,69% (ver infograma). De todas maneras, esto supone que de cada diez homicidios en apenas cuatro

casos se encuentra al culpable.

Entre los delitos más comunes encuadrados en hechos contra la propiedad y contra las

personas, los resultados están entre los más bajos.

A la hora de buscar responsabilidades, cada uno de los eslabones de la cadena comienza a

desligar responsabilidades. En términos simples, para que el mecanismo judicial funcione cada vez

que se produce un delito hay tres patas fundamentales que tienen que funcionar, si cualquiera de

ellas falla el delito termina sin sentencia.

La policía es la que tiene que detener a los sospechosos, los fiscales deben buscar pruebas

con las que se pueda sustanciar una causa en su contra y los jueces finalmente determinan quién es

el culpable y dictan sentencia. Si algunos de los tres eslabones falla, el delito queda impune.

Esto, según las estadísticas, ocurre en el 99% de los casos.

Los bajos niveles de resultados son históricos, siempre han rondado en torno al 2%. Y son

muchas las causas que se conjugan para que cada uno de los actores del proceso fundamente por qué

hay bajos resultados.

Lo que explica Seguridad

El ministro de Seguridad, Carlos Aranda, ha cargado en varias oportunidades –al igual que su

antecesor, Carlos Ciurca– contra el Poder Judicial achacándole que no resuelve con la celeridad y

la contundencia que debería."Por ahí vemos falta de compromiso por parte del Poder Judicial. Ellos

también pueden colaborar en la prevención con una sentencia ejemplificadora. Además, los fiscales

deben ir siempre al lugar del hecho. Delegan en los ayudantes de fiscal, que hacen lo que pueden.

Hemos visto fiscales que están tomando un interrogatorio a una víctima de abuso sexual y se demoran

40 minutos para preguntar si hubo penetración o no", ejemplificó, crítico, Aranda.

La Corte se desliga

Desde el Poder Judicial también tienen respuestas para explicar –en parte– los pobres

resultados.

Desde la oficina de Prensa de la Corte Suprema de Justicia, remarcan que "los jueces actúan

cuando un expediente está listo para resolverse, primero es el fiscal el que tiene que armar la

causa, cuando llegan los jueces recién pueden sentenciar, mientras la responsabilidad es del

Ministerio Público, responsable del trabajo de los fiscales".

Los fiscales en la mira

Por último, Teresa Day, coordinadora del Ministerio Público, admite que el número de

sentencias es bajo, pero sostiene que las estadísticas distorsionan los resultados.

"Nosotros medimos sobre la base de las causas con autor conocido, porque si se incluyen todos

los delitos, es lógico que el porcentaje se achique. Hay una gran cantidad de delitos de difícil

investigación, como son los robos que se producen en el centro, el robo de estéreos, cubiertas de

autos, celulares, carteras o los robos en una vivienda, donde no hay testigos que puedan hacer un

reconocimiento. Estas son las causas NN y son de muy difícil investigación", indicó.

"Por eso, ante la gran cantidad de causas, nos centramos en investigar los delitos más

graves, los homicidios por ejemplo", agregó.

"Uno de los problemas más importantes que tenemos para investigar –explicó la funcionaria– es

que la gente por miedo no quiere colaborar. Son citados y no vienen o no aportan datos. Hay muchos

reconocimientos inválidos, porque después el testigo tiene que sentarse al lado del acusado en el

juicio; lo entendemos, pero esto derrumba una investigación".

En lo que se refiere a los delitos contra la integridad sexual, cuyo porcentaje de sentencias

es apenas un poco más alto que el de los delitos más comunes (7%), Day manifestó que tan sólo con

pericias psicológicas a la víctima y al victimario (en el caso de los abusos) se colabora en gran

parte para probar el daño.

La funcionaria negó que el sistema tenga carencias en cuanto a recursos y defendió el

funcionamiento del nuevo Código Procesal Penal, que rige en el Gran Mendoza, pero que aún no

funciona en el resto de la provincia.

"Los fiscales sí van al lugar del hecho, están todos los días en las oficinas fiscales y

tienen policías que saben investigar, los fiscales no se quejan porque no tengan personal para

investigar", puntualizó la funcionaria que trabaja bajo la órbita del procurador Rodolfo González.