Menos dinero invertido en sueldos, compras y suministros, y todo lo que impliquen los "gastos corrientes", redunda en más dinero para obras e infraestructura estatal.
Esta sería la síntesis del discurso que brindó Alfredo Cornejo durante la cena anual de la Cámara de la Construcción. Allí rescató que si bien su gestión aún está muy lejos de las metas propuestas en este sentido, el necesario ordenamiento de las cuentas públicas era condición sine qua non para comenzar a invertir.
En este sentido, el presidente de la cámara, Jorge Sanchís, subrayó que el Gobierno de la provincia se ha puesto al día con las deudas que se traducían en certificados de obras sin pagar, cuentas con proveedores que no se saldaban desde el 2012 inclusive. Esto permitió reactivar la industria, que en los últimos meses del año mostró un alza del 2,7%.
"No es suficiente, no es mucho, pero es un dato esperanzador", manifestó el dirigente. Por otra parte, se quejó del Gobierno nacional, que no ha cumplido de la misma forma.
La clave: poner orden
En su discurso de poco más de media hora, Cornejo destacó el orden de las cuentas públicas como base para que la provincia crezca. "Hay que repasar el pasado sin detenerse, pero Mendoza necesitaba un gobierno de orden. Si bien no alcanza, es condición sine qua non para gobernar. Si no se bajaba el nivel de gasto, no podíamos subir el de inversión. Después de pasar años en donde la plata no era de nadie, entonces no importaba, le pusimos un freno a esto", soltó Cornejo en el inicio del discurso. Luego apuntó directamente a lo que más se le critica: los aumentos dados por decreto y el techo al aumento en paritarias.
"Les pusimos un freno a los incrementos salariales dados a tontas y a locas, les pusimos un techo del 25%. Este techo permitió subir el nivel de inversiones", justificó.
También habló de cómo su gestión se puso al día con los proveedores, impagos de cuatro años a esta parte.
"Refinanciamos las deudas desde el 2012 en adelante. Creamos un bono al que muchos de ustedes (por los empresarios y proveedores) no le tenían confianza, y ahora ven que sí funciona. Hoy pagamos certificados de obra a 45 días. Hemos incrementado la producción en el segundo semestre del año. Dejamos sin efecto contratos (de obras) que no tenían financiamiento. No ha sido fácil, pero los empresarios lo han tenido que entender, después de muchos tironeo. Estamos elevando el nivel de empleo y reactivando la obra pública", resumió el gobernador.
Más presos, menos lugar
En cuanto a retomar la inversión en obra pública, Cornejo puso énfasis en mencionar la construcción de 2.500 casas para el 2017, que en otros términos implica que se levanten 5 barrios por semana.
Le dio lugar también a la edificación de una nueva cárcel provincial, con una inversión de $1.200 millones. Precisó que piensan licitarla a mediados de diciembre.
Advirtió el gobernador de que sería un beneficio para Mendoza que Nación les transfiera los fondos para levantar el penal federal, que albergará a alrededor de 600 presos y que solucionaría parte de los problemas de espacio que existen actualmente en el sistema penal.
Adelantó que van a invertir $250 millones en arreglar las cárceles existentes. "En dos meses hay 300 personas más en los penales, todos deben esperar presos la condena. Esto produce un problema que hay que solucionar", advirtió.
La intención del mandatario es edificar cárceles de menor tamaño en las que se aloje a personas que se encuentren cerca de recuperar su libertad.
"Es indispensable crear más lugares de detención", dejó en claro Cornejo.


