A Octavio D'Ascanio, vicepresidente de Amena, no le gusta que le dejen mensajes en el celular. Cada vez que atiende su contestador, una voz le pide amablemente a su interlocutor que no le deje mensajes.
A Octavio D'Ascanio, vicepresidente de Amena, no le gusta que le dejen mensajes en el celular. Cada vez que atiende su contestador, una voz le pide amablemente a su interlocutor que no le deje mensajes.