La licitación abierta para concesionar la explotación del Grupo 2 del transporte público depasajeros está en la mira de las empresas que compiten para quedarse con los recorridos, mientras
el Gobierno guarda celosamente detalles claves de este proceso.
Las firmas han presentado impugnaciones cruzadas que pueden hacer tambalear la licitación enla que la administración jaquista se juega una carta importante: mostrar que puede poner en pie unaempresa que –estatizada bajo la gestión de Julio Cobos– terminó hecha trizas. Dominio Gallard –firma cuyo principal accionista es Sergio Pensalfine, dueño de El Cacique–impugnó a todos los demás competidores por distintas causas. La compañía mendocina Maipú- Stocco también impugnó a los dos pesos pesados foráneos que sepresentaron en la licitación: Autotransportes Santa Fe, propiedad de Alejandro Rossi –hermano delultrakirchnerista Agustín Rossi y jefe de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados de laNación–, y Mayo SATA, del Grupo Plaza, propiedad de Claudio Cirigliano, considerado el zar deltransporte público en Buenos Aires, mimado con los subsidios que reparte el ministerio deltodopoderoso ministro de Infraestructura Julio De Vido (ver aparte). A su vez, esa misma empresa ha impugnado a Maipú-Stocco, la única mendocina que pudo competiren la licitación. Formalmente, el Gobierno provincial ha mantenido silencio sobre el tema. La oferta económica, un misterio Desde el comienzo, la licitación generó interrogantes. El Gobierno se guardó un dato que hizoaflorar el enojo de las empresas, cuando no quiso dar a conocer públicamente el monto de la ofertaeconómica presentada por cada uno los interesados durante la apertura de sobres, el 12 pasado. Sin embargo, Diario UNO pudo confirmar que las ofertas presentadas son muy superiores a loque actualmente el Gobierno paga por kilómetro recorrido a los concesionarios que prestan elservicio. Mientras que, en promedio, hoy paga entre $5 y $5,50 por kilómetro, las firmas interesadas encontrolar el Grupo 2 piden desde $6,70 hasta más de $7,50. El dato servirá de plataforma para quelos actuales concesionarios refuercen el reclamo para que la Provincia les aumente la tarifa porkilómetro recorrido, algo que vienen solicitando en los últimos meses. Esta información, junto con las impugnaciones presentadas, es guardada bajo siete llaves porel Ministerio de Infraestructura y por el comité de preadjudicación encargado de elegir al oferenteganador. Esto es justamente lo que generó molestias por parte de los competidores, que se manifestarondesde el momento de la apertura de sobres. Finalmente, por presión de los representantes de las empresas se accedió a que cada apoderadorevisara los pliegos para que pudiera acceder a la cifra que tanto requerían: conocer cuál es elmonto que sus competidores proponen cobrar por kilómetro recorrido. De todos modos, desde el ministerio se negaron a hacer público ese informe, aduciendo que noera determinante en la elección del ganador por las características propias de la licitación encuestión. Su postura se sostiene en el artículo 23 del decreto N°4.416 de la Ley de Obras Públicas,que indica que el expediente de la licitación es "reservado" a partir del momento en que se venceel plazo de las impugnaciones. Sin embargo, para los competidores por el Grupo 2 esa referencia sí es significativa, sumadaa otros detalles del proceso licitatorio que generaron disconformidad.


