Un sorpresivo paro de los empleados de la empresa que realiza la limpieza del hospital Perrupato deSan Martín generó una nueva e inesperada crisis en el sistema de salud del Este y debieron
suspenderse varias cirugías por la falta de higiene. Les deben el pago de octubre y noviembre ydesde el sábado no limpian el edificio.
Este miércoles, el Perrupato estaba muy lejos de ser aséptico. La basura se amontonaba en losingresos y los pasillos necesitaban urgente un balde con agua y desinfectante. "No podemos hacernada. Hace varios años que el servicio de limpieza fue tercerizado", reconoció el director delnosocomio, Gustavo Patti, al confirmar que desde el sábado los empleados de la empresa que seencarga de la higiene están de paro por falta de pago de los últimos dos meses. "Reclaman la cancelación de los haberes de octubre y noviembre y es una exigencia justa, pero no pensamos que iban a tomar una medida tan extrema", dijo el médico, quien en declaraciones aNihuil dijo este jueves que al medio día de la jornada estaría resuelto el problema. La empresa contratista también presta el mismo servicio en otros hospitales de la provincia.La patronal reconoció ayer la validez del reclamo, pero aseguró que no se debe a que el Estadotodavía no ajustó desde 2008 los pagos de acuerdo con el índice inflacionario, sino a que no se lescanceló noviembre. "A la empresa ya le pagamos octubre y está todo listo para cancelar también noviembre. Las fechas de pago son las normales", dijo el director del hospital, quien aseguró que para afrontaresta inesperada crisis "no estamos preparados, ya que no tenemos personal propio para realizar estatarea". "Zonas rojas", a salvo La compañía, pese a la medida, mantiene higienizados los servicios de Cirugía,Neonatología y Terapia Intensiva, áreas que son catalogadas como "zonas rojas". Sin embargo, la dirección del Perrupato debió suspender varias cirugías "debido a que lassalas donde deben ser ubicados los pacientes después de ser operados no están en condiciones",confirmó Patti y agregó que "por nuestra parte esperamos poder cancelar a la empresa el mes denoviembre en forma urgente para tratar de colaborar en la solución del conflicto". En la víspera, el ingreso al hospital desde la guardia generaba una instantánea preocupación. Allí se percibía inmediatamente que la situación no estaba bien en el nosocomio y que eraindudable que las condiciones de asepsia estaban, como mínimo, en riesgo. "Me preocupa hacer atender a mi hijo acá, pero no tengo otra alternativa", expresó María Cifuentes (36), quien llegó a la guardia con su pequeño de 5 años con un corte en una mano querequería algunos puntos de sutura. "No tengo obra social y el hospital para mí es la única opción. Tanta mugre me da miedo, pero, ¡qué le voy a hacer!, es una urgencia y no me queda otra", se sinceró. Desde la dirección mantenían la esperanza de que el conflicto se resuelva en las próximashoras.

