Los directivos reclaman la solución de este problema desde hace tiempo, pero la ausencia de recursos ha agravado el panorama. El Gobierno reaccionó con un refuerzo presupuestario.

Se agravó la falta de insumos y leche en centros de salud y hospitales

Por UNO

La falta de insumos ha llegado a un estado crítico. Tanto que los directores de los hospitalesgrandes y centros de salud de cabecera ya ni siquiera intentan disimularlo.

A principios de octubre las noticias hablaban de ausencias parciales de algunos elementos muy

puntuales como jeringas, guantes, de-sinflamatorios, antibióticos e insulina. Lo cierto es que

dentro de los casi 10 mil insumos médicos que usan en un hospital, el quiebre de stock ya es

sostenido y amplio. Es decir, los directores pueden comprar la leche necesaria para un día o los

guantes para un servicio, pero de ninguna manera tener una cantidad adecuada para todas las

atenciones.

En consecuencia, los remedios y los descartables para los internados son conseguidos con las

piruetas diarias de reasignación de partidas o diferimientos de pago. Mientras. los pacientes

ambulatorios deben rogar que la farmacia les pueda dar un sustituto o que el centro de salud

cabecera tenga un par de cajitas del tratamiento recetado.

Las causas de tanto malestar son simples: la plata no alcanza y los proveedores ya no creen

en una nueva promesa de pago. Por eso, la denuncia de un farmacéutico del Lagomaggiore no fue

negada por el director de este hospital, Roberto Correa: "Es verdad lo que dice este farmacéutico.

Me faltan muchas cosas. Lo que hacemos es buscar alternativas: en el caso de la leche para

prematuros recurrí al Colegio Farmacéutico y conseguí un sustituto".

El director explicó que en julio pasado envió al ministerio la proyección del déficit hasta

fin de año. Esa suma era de $17 millones sólo para insumos, pero le dieron $ 4 millones. Lo más

serio es que ese déficit se trasladará al año siguiente y siempre empiezan el año muy endeudados.

Rabia contenida

Sin embargo, las explicaciones de Correa no satisfacen a los empleados de farmacia,

quienes deben enfrentar a los pacientes cuando el remedio no está disponible.

Con mucha bronca, relataron a este diario que manejan el día a día con gran angustia.

"Nos dan cinco frascos de alcohol para todo el hospital, 200 guantes que se los gasta sólo en

Neonatología. Dicen que no falta leche, pero apenas compran unas cuantas cajas y la gente no

entiende que no hay. Nos putean y con razón", explicó una de las trabajadoras.

El problema no es nuevo, y cada año para esta época saben que los insumos serán escasos.

La diferencia es que esta vez sienten que el Gobierno es indolente. "Antes, un ministro

trabajaba para no salir en los diarios. Hoy no les importa, si no hay medicamentos, no hay y a

joderse", agregó.