Un hombre podrá decir a partir de este último miércoles que su vida volverá a marchar sobre ruedas,luego de que se salvara de la amputación de su pene gracias a la intervención de los bomberos de
Godoy Cruz y Capital.
Todo comenzó en el mediodía de ayer, aunque el caso recién trascendió hoy por Radio Nihuil, cuando un italiano de 72 años arribó al Hospital Español con unaextravagante dolencia: tenía incrustado un rulemán en su miembro viril. Sorprendidos, los médicos intentaron extraerle el inusual adminículo de sus genitales peropor la importante hinchazón que presentaba la zona, comenzaron a evaluar la posibilidad cierta deamputarle el pene. En un momento de lucidez, uno de los profesionales propuso llamar al cuerpo de Bomberos(siempre acordes para solucionar problemas que ya nadie quisiera enfrentar) como útima instanciaantes de esa decisión extrema. Los bomberos arribaron al hospital con la hazaña en sus manos. Uno de ellos, conconocimientos de mecánica y tornería, llevó un mini-torno y tras, según los testigos, un impecabley minucioso trabajo de más cuatro horas pudo desatorar el pene del interior del rulemán. El anciano, a las claras dueño de un extraño autoerotismo, tuvo que ser sedado durante lasmaniobras de desatasque. Según lo asegurado por el cuerpo de bomberos voluntarios a diariouno.com.ar, desde esa acción al héroe lo apodan "Penélope Rulemán", mientrasque la víctima, que quedó internada, pudo salvarse de la amputación pero no de la vergüenza.

