Jaque mandó a Alejandro Cazabán a una mediación que convocó monseñor Arancibia el viernes. “ Cristina manda poca plata y la oposición no aprobó el endeudamiento” fueron las excusas oficiales.

Salud: ni el arzobispo frenó la guerra entre el Gobierno provincial y los gremios

Por UNO

Ni la Iglesia de monseñor José María Arancibia pudo arrimar al gobierno de Celso Jaque con losgremios de la salud: AMPROS y ATE. El prelado de Mendoza se metió como mediador en la pelea pero el

esfuerzo fue en vano, las partes siguen tan lejos como antes de la convocatoria a la que en

representación del Gobierno asistió el general de la gestión, Alejandro Cazabán, y no el ministro

de Salud, Juan Carlos Behler, cuya cabeza es requerida por los gremios.

En el marco de la mediación episcopal el viernes se dio el segundo encuentro entre la

administración provincial y los gremios representados por Isabel Del Pópolo (AMPROS) y Raquel Blas

(ATE). Cazabán les dijo que no hay plata para hacer ningún tipo de ofrecimiento y adjudicó el

apriete económico a dos factores: la desventajosa posición de Mendoza en la distribución de la

coparticipación y la negativa de la Legislatura a aprobar un endeudamiento al gobernador.

Ergo, el secretario general de la Gobernación culpó al gobierno de Cristina Fernández y a la

oposición local por los orígenes del conflicto en el sector salud. Los gremios aseguraron que una

propuesta del Gobierno detendría el extenso plan de lucha al menos durante el tiempo que demande la

negociación. Pero no están de acuerdo en dejar la protesta sin un compromiso formal de la gestión

Jaque respecto a mejorar las condiciones laborales y salariales de los profesionales y no

profesionales de la salud.

A la mediación convocada por Arancibia además de un representante del Arzobispado acudió un

miembro de la Pastoral Social de la Iglesia, línea de la institución que está muy cerca de los

pacientes del sistema público de salud.

La incursión directa de Cazabán en el conflicto de salud es una clara señal de la complejidad

que tiene la situación para el Gobierno. El ministro Behler fue incapaz de llevar adelante las

negociaciones desde que despuntó la pelea con AMPROS, la entidad gremial de los profesionales de la

salud, que fue la iniciadora del plan de lucha.

Al principio Jaque dejó la relación con los gremios en mano de su ministro de Gobierno, Mario

Adaro. Pero la negativa a ceder algo para descomprimir el conflicto le fue cerrando al jefe de la

cartera política las chances de manejar la situación sin las consecuencias que las medidas de

fuerza implican en la prestación del servicio.

Lo que viene: atención mínima

Los hospitales y centros de salud de la provincia tendrán atención mínima hasta el jueves y

ese día la actividad no será la normal porque habrá asambleas conjuntas de AMPROS y ATE en cada

lugar de trabajo para decidir cómo continúa el plan de lucha.

No hubo arreglo ni hay negociación en marcha que pueda destrabar el conflicto en el área

salud para evitar el paro de 48 horas sin asistencia a los centros asistenciales de los médicos y

los no profesionales convocado para el lunes y martes.

El miércoles es feriado por la celebración del Día de la Virgen. El jueves se harán las

asambleas particulares y para el viernes a las 12 está convocada una gran asamblea

interhospitalaria para que los delegados de AMPROS y ATE expongan los mandatos de sus compañeros.

El conflicto entre la administración Jaque y los gremios estatales de la salud no tiene visos

de solución. No hay negociación en marcha y las partes pelean cada vez que hablan, sin posturas

concretas en discusión.

Hasta ahora el Ejecutivo se negó sistemáticamente a hacer una oferta de mejora salarial, sin

la cual los gremios no están dispuestos a dejar la lucha.

Sin oferta, sigue la pelea

Los gremios en guerra con el Ejecutivo esperan alguna propuesta oficial para dar por iniciada

en la práctica una negociación. Con eso nada más se podrían frenar los paros y el estado de

asamblea que jaquea la atención pública de la salud desde hace más de dos meses. "Si hubiese una

propuesta, aunque fuera insuficiente, habría algo sobre lo que discutir", reclamó Raquel Blas, de

ATE.

Servicios esenciales

La resolución de la Comisión Nacional de Servicios Esenciales, conformada en el ámbito del

Ministerio de Trabajo de la Nación, no fue suficiente para frenar la protesta, a pesar de que al

ser emitida el Gobierno la festejó como un triunfo decisivo contra los gremios en guerra. Al

contrario, la asamblea interhospitalaria tuvo en cuenta no hacer más de dos días de paro por

semana.

Crisis política en Salud

La situación política en la interna de la cartera de Salud es

crítica, aunque el Gobierno trate de disimularlo. El viernes se sucedieron las operaciones para

frenar la renuncia de Luis Jofré en la dirección del hospital Paroissien, mientras cada detalle del

problema salía en los medios. En las sombras, son varios los directores de hospitales que están al

borde de irse, confió una fuente oficial.

El descuento desalentador

En el Gobierno confían que el paro de 48 horas sin asistencia a los lugares de trabajo

convocado para mañana y el martes tendrá menos repercusión que los anteriores. Esto porque esperan

que el descuento de los días de protesta que se concretó la semana pasada sirva de presión para que

muchos médicos y no profesionales revean su adhesión a la medida.