Por Juliana Argañaraz
El comedor Brazos Abiertos fue saqueado este miércoles en la tarde cuando los encargados del lugar abrieron las puertas para entregarle ropa y algunas de las donaciones que les hicieron tras el incendio a un grupo de familias de la zona (en la calle Güemes, de Panquehua).
“Había gente autorizada, son los de la zona, que nos habían ayudado mucho con el incendio”, contó Natalia Baldevenites (31), colaboradora del hogar, donde también habita. “Nidia (Soto, la encargada del hogar) autorizó a dos o tres familias”.
"Antes de las 19, cuando terminamos de dar de comer a los niños, abrimos las puertas para dejar entrar a los autorizados y había mucha gente más que no sabemos de dónde son. Empezaron a empujar los portones, se metieron, eran más de 20 familias entre padres y niños, parece que se había corrido la voz de que estábamos dando ropa y mercadería. Nosotros salimos y dijimos que no, que no estábamos donando nada, pero ya estaban adentro”, señaló.
Una vez adentro del hogar, estas personas comenzaron a saquear el lugar y se llevaron ropa y mercadería de la que Brazos Abiertos había recibido después del incendio que sufrió un incendio el 24 de junio. “Salían con las bolsas en medio de nosotros, se llevaron libros y juegos didácticos, útiles escolares, estufas eléctricas de las nuevas que nos habían donado porque seguimos con el gas cortado”, añadió Natalia.
“Lo que más nos duele es la mercadería, porque nosotros tenemos que alimentar a 600 personas acá”, dijo la joven. Sin embargo, el robo de los útiles escolares demorará la vuelta de los chicos de Brazos Abiertos a la escuela.
Sin embargo, la pesadilla de Nidia Soto y sus chicos no terminó ahí. “Llamamos a la policía y vino y los sacó a todos, pero a los 15 minutos llegó una donación, abrimos de nuevo el portón y volvió a entrar gente. Ayer hemos tenido que molestar muchísimas veces a la policía, entraron como 7 u 8 veces”.
Diez días después del incendio que los despojó de la mayoría de sus pertenencias y una vez que habían podido recuperarse gracias a la solidaridad de la gente, los habitantes de Brazos Abiertos volvieron a quedarse con “muy poco”, según dijo Natalia.
Pasado el incendio del mes pasado el comedor recibió custodia policial, pero la misma dejó de asistir hace 3 días. Después de este saqueo, Natalia contó que la policía se comprometió a reanudar la custodia en la puerta del comedor a partir de hoy a las 19.
A pesar de las pérdidas que hay que lamentar, desde Brazos Abiertos destacaron que ningún niño fue herido durante el saqueo. “Gracias a Dios no han herido a nadie, nos insultaron y nos amenazaron, nada más”.
Al parecer, el rumor del robo venía corriendo entre los vecinos desde hacía unos días. “Hace un tiempo encontramos una cucheta arriba del techo, se la estaban por llevar”, contó Natalia. Patricia Fernández, otra colaboradora de Brazos Abiertos, dijo que los vecinos les habían advertido sobre el rumor de un posible robo.


