Enrique Pfaabepfaab@diariouno.net.ar
Pablo Campos estará a cargo del Saporiti 15 días más hasta que el gobierno designe sucesor. Denunció amenazas telefónicas y le apedrearon su consultorio privado.
Renunció el director del hospital de Rivadavia por amenazas y agresiones
RIVADAVIA– Recibió el apoyo de todos, pero el temor a que las amenazas contra él y su familia se concretaran pudo más. Finalmente, el médico Pablo Campos renunció a la dirección del hospital Humberto Saporiti, de este departamento, pese a que se quedará en el cargo otros 15 días hasta que el Ministerio de Salud nombre al sucesor.
Duró apenas dos meses en su cargo con el apoyo consensuado del gobierno radical del departamento y de la gestión del gobernador Francisco Pérez. Además contaba con un fuerte consenso social en su ciudad. Mantenía esos mismos avales cuando hace 15 días comenzaron a llegarle amenazas telefónicas y los mismos sectores también repudiaron esos mensajes intimidatorios y la rotura a piedrazos de los cristales de su consultorio privado.
Pero Campos no quiso arriesgarse. “Primero está la seguridad de mi familia”, dijo, y firmó su renuncia “indeclinable”.
Unas horas antes se había reunido con el gobernador y el ministro Carlos Díaz Russo, quienes le habían manifestado su apoyo.
El viernes se había realizado una manifestación de personal, profesionales y vecinos en la puerta del hospital para respaldar a Campos y repudiar las amenazas. Pero Campos no quiso quedarse.
En Rivadavia se relacionan las amenazas a algunos procesos de licitación que se están dando en el hospital y a algunas presiones políticas. Lo cierto es que la Unidad Fiscal local tiene las denuncias radicadas por Campos por estos hechos e investiga de dónde provinieron y cuál es el fin que buscaban, más allá de la declaración del director.
Desde diferentes sectores políticos y sociales se escucharon ayer expresiones como “es lamentable que se vaya un hombre derecho y muy buen profesional” y “acá ganó la corrupción”.