El pequeño Lucas de 11 años fue dado de alta este miércoles tras pasar varios días en el hospital Notti junto a su hermana, Mía. Junto a su tía materna abandonó el nosocomio pero la custodia quedará en manos de su abuela. En las últimas jornadas la evolución de Lucas y su hermana fueron favorables y se estimaba que esta semana podrían volver a su casa.
El pequeño llegó al nosocomio pediátrico con heridas múltiples en el abdomen, en el rostro, los párpados y en el cráneo; mientras que la beba sufrió lesiones punzocortantes en el cuello y una perforación en el piso de la boca, debajo del mentón. A pesar de este aterrador primer panorama, días después pasaron de terapia intensiva a sala común. La primera noche de transición fue complicada para el nene, quien luego salió adelante.

