Por Analía Boggia
En ATE dicen que ya tienen 1.500 docentes en sus filas y según la ley con 2.000 le corresponde nombrar un paritario. El sindicato de los docentes asegura que para que eso se concrete deben cerrar el temario abierto en 2004, pero el decreto no contempla
Raquel Blas le declaró la guerra al SUTE, armó ATE Educación y va por un paritario
La guerra gremial estalló en las escuelas. La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) comenzó una campaña de afiliación y pugna por ganar adeptos entre los docentes para alcanzar un objetivo estratégico: nombrar un representante en paritarias. En el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE), en cambio, argumentan que no se puede incorporar un nuevo representante hasta cerrar el temario abierto en 2004, a pesar de que el decreto que regula las negociaciones colectivas no pone ninguna restricción de ese tipo.
Según esa normativa, para designar un miembro en la mesa de negociación hay que reunir el 10% del padrón total de afiliados del sector. Mientras el SUTE contabiliza cerca de 18.000 maestros y profesores en sus filas, otras agrupaciones más pequeñas reúnen aproximadamente unos 2.000 docentes más.
Es decir que ATE debería registrar en sus actas a 2.000 personas para poder nombrar a un paritario en la discusión salarial de los docentes provinciales. En diálogo con diariouno.com.ar, Raquel Blas aseguró que “hay cerca de 1.500 compañeros maestros que ya se afiliaron” y contó que “la llegada a los docentes no es nueva, pero comenzó a expandirse a partir de los malos acuerdos del sindicato con la patronal”.
La mujer también analizó, en función de que hay aproximadamente 42.000 docentes provinciales, que “hoy por hoy, el sindicato más grande entre los maestros es el de los no afiliados”.Envalentonada por el último relevamiento oficial de afiliados dentro del sector de la salud, que arrojó que ATE suma ya más de 6.000 fichas, y por haber desplazado definitivamente a la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), de Juan Carlos Navarro, de la supremacía en los hospitales y efectores sanitarios, Blas quiere fortalecer la rama de los maestros dentro del gremio que conduce.
Conocedora del mal humor que gana a los docentes por el mal arreglo que hizo la conducción del SUTE a fines de febrero, el temor del Gobierno hecho mujer ya tiene una propuesta para llevar a la paritaria que promete seducir a muchos maestros: quiere que la jornada laboral tenga en cuenta las horas frente a los alumnos y también el tiempo de capacitación y obligaciones curriculares.
“No entender que todas esas actividades forman parte de la actividad docente es como si a un médico sólo le pagáramos la operación y no toda la previa de su trabajo”, justificó la gremialista.Pero también quiere que desde el ámbito paritario se impulse la regulación de la cantidad de alumnos permitidos por curso, “porque nadie se ocupa de los docentes”, tal como aseguró Blas en tono proselitista.
Claro que el desembarco que quiere hacer la sindicalista en el ámbito docente no cayó bien en el gremio alineado con la CTERA y la CTA. Al ser consultado, el titular del sindicato, Javier Guevara, aseguró que “desde 2004, cuando se abrió la paritaria, hay un temario a que aún no se termina de discutir y hasta que eso se cierre no se puede sumar a otros actores”.Sin embargo, el decreto 955/2004 con el cual el gobierno de Julio Cobos adhirió a la ley nacional y convocó a las negociaciones colectivas no contempla entre los requisitos para incorporar paritarios ninguna alusión a los dichos de Guevara.
La normativa sólo establece que “la representación de los empleados públicos será ejercida por las asociaciones sindicales con personería gremial, de la actividad y el sector en el ámbito territorial y personal de la negociación, que acrediten un mínimo de afiliados cotizantes equivalentes al diez por ciento (10%) del total de la afiliación sindical del ámbito sectorial de negociación”.
La guerra por la conducción de la CTA
Ni Guevara ni Blas ahorraron críticas mutuas por el manejo gremial y entre los cuestionamientos se coló también el escándalo de las elecciones por la conducción local de la CTA en 2010.“Ellos hacen como que son democráticos, pero no los son. Son fraudulentos y la verdad es que nosotros no le tenemos miedo a la democracia. Es un modelo sindical distinto al nuestro”, tal como indicó a este portal Guevara.
Pero Blas no se quedó atrás y acusó a Guevara y a su principal sostén político, Gustavo Maure, de estar alineados con el kirchnerismo y de no bajar información a los trabajadores. “Nosotros tenemos a nuestro favor que somos autónomos, sin vínculos políticos partidarios, y con mecanismos mucho más democráticos, como la asamblea, y no como ellos, que tienen delegados a los que les bajan línea”, según la acusación de la gremialista.
El desembarco de ATE en el ámbito docente es una repercusión de la interna que tienen ATE y SUTE por la conducción de la filial local de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), de la que ambos forman parte.


