Hay dependientes que llevan tres meses sin haberes. El vice culpa al Ejecutivo por el recorte en las partidas, pero la Casa de Gobierno dice que es parte de la crisis general. Hace una semana se cerró el ciclo de tertulias sociales en la Legislatura.

Racconto siguió con las fiestas de los viernes pero no pagó a los contratados

Por UNO

El divorcio de Celso Jaque y Cristian Racconto le está costando caro a los trabajadoreslegislativos y principalmente a los del Senado. Mientras el vicegobernador mantuvo a rajatablas su

programa de viernes de tertulias en la Casa de las Leyes, hay contratados de la Cámara Alta que ya

cumplieron tres meses sin cobrar sus haberes y otros de Diputados que todavía no cobran el monto

correspondiente a la prestación brindada en noviembre.

Desde Hacienda de la provincia aseguraron que el ajuste que afecta a la Legislatura es el

mismo que toca al resto de las dependencias del presupuesto provincial. No obstante, para Racconto

la merma en la remesa de fondos está vinculada a la pelea de Jaque con Racconto, que se profundizó

con el pase del vice a las filas del duhaldismo.

"No nos mandan plata", dijo hace unas semanas a Diario UNO un vocero del titular del Senado,

para explicar la caída de la página web de la Cámara Alta revelada por este medio. El colaborador

de Racconto apuntaba los dardos hacia el cuarto piso de la Casa de Gobierno, adonde tienen sus

despachos dos de los principales enemigos que se le revelaron al pasarse al Peronismo Federal:

Jaque y Cazabán, secretario general de la Gobernación.

"No compartiría una lista con él", dijo el vicegobernador al conocerse la posible postulación

de Cazabán a la Gobernación por el oficialismo. Como otros dirigentes que se alejaron del

oficialismo, Racconto ve en el secretario de la Gobiernación a su peor enemigo dentro del esquema

jaquista. Y ahí apunta la responsabilidad por el reticencia en el envío de fondos para el

funcionamiento legislativo.

La falta de plata hizo caer muchas costumbres de los legisladores, como por ejemplo el café

en cada uno de los despachos, cosa que ahora si existe es porque cada diputado o senador lo compró

porque la acostumbrada provisión por parte de la Legislatura está suspendida desde hace meses sin

fecha cierta de reposición. No obstante, no fueron erradicadas ni suspendidas las pintorescas

reuniones sociales de los viernes en la noche propiciadas por Racconto como "medios para sacar la

Legislatura a la sociedad". La última del año se realizó el viernes pasado, como estaba establecido

en el calendario original.

El atraso de hasta tres meses en el pago de los contratados del Senado es una de las

consecuencias del acotamiento presupuestario del Poder Legislativo. Pero la falta de plata es en

realidad una preocupación transversal en la Casa de las Leyes.

Desde la fotocopiadora que generalmente le entregaba material a los empleados legislativos

hasta el proveedor de diarios a los bloques de ambas cámaras son víctimas del estreñimiento

presupuestario atribuido por Racconto a una maniobra del Ejecutivo para recortarle su poder.

Entonces, los empleados que tienen necesidad por su trabajo de leer diarios se apiñan en el quiosco

para acceder a las noticias sin costos o bien sacan plata de sus bolsillos para llevarse los

ejemplares.