Por Luciana Moránmoran.luciana@diariouno.net.ar
Fue un legislador que defendía el debate y no aceptaba coimas. Logró que se hiciera un monumento a San Martín en España. Fue director de Escuelas y fundó 2 diarios. Se desempeñó como diputado por más de 20 años.
Quién fue Julio César Raffo
El Congreso nacional y la Legislatura provincial quizá hayan sido los lugares que más frecuentó en su vida. Tal vez porque el debate y el intercambio de ideas fueron vitales para él.
En una carta dirigida a Juan Domingo Perón un mes antes de su derrocamiento –en 1955 por la Revolución Libertadora– le expresó su adhesión al llamamiento del entonces presidente “a favor de la pacificación nacional” y remarcó en el documento: “Las unanimidades parlamentarias destruyen la esencia de esa institución porque impiden la noble lucha de las ideas contrapuestas y el concurso inapreciable para la salud de una democracia, de la pública confrontación de las opiniones”.
Dedicado a su tarea en el Parlamento, donde fue diputado provincial y nacional más de dos veces (por 20 años) y senador provincial, sufrió numerosas presiones.
Una de ellas fue recordada por su bisnieto Luis Fontana (hijo): “Mi abuela contaba que un día aparecieron en su residencia en Buenos Aires representantes de una petrolera multinacional ‘colorados y pecosos’. En ese entonces se estaba debatiendo la creación de YPF. Pasaron al despacho de Julio y de repente se escucharon gritos infernales desde la oficina. Lo habían querido sobornar, él los sacó a zapatazos. Mi abuela tenía 9 años y recordaba que le preguntó a su papá qué pasaba, él le dijo que no se preocupara. Cuando fue mayor, le contó lo que había sucedido ese día”.
Es que Raffo de la Reta defendió en la Cámara de Diputados de la Nación el proyecto de ley que protegía la soberanía nacional sobre los hidrocarburos. Esta actitud generó el elogio de Enrique Mosconi (YPF), quien en una carta que data de febrero de 1938 le dijo al legislador mendocino: “Fue Ud. el paladín brioso, brillante y eficaz que todos hemos conocido y aplaudido en la Cámara de Diputados de la Nación”.
Leyes, historia y educaciónDe joven Raffo de la Reta estudió abogacía durante tres años en Buenos Aires, pero abandonó la carrera al ser electo diputado provincial. Continuó sin embargo estudiando derecho por su cuenta, lo que demostró en sus libros sobre el Código Penal argentino y sobre derecho procesal de Mendoza.
Julio César (1883-1967) comulgó con las ideas liberales, democráticas y conservadoras de Carlos Pellegrini, sin embargo reconocía logros en sus contrarios, como las conquistas obreras de la mano del peronismo.
Edmundo Correas, intelectual fundador de la UNCuyo, aseguró en un homenaje de la Academia Nacional de Historia que la “vida pública de Raffo fue consagrada a la política, a la educación del pueblo y a la historiografía”. Julio César fue fundador de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, de la que fue tres veces presidente. Estuvo al frente de la Dirección General de Escuelas en tres períodos (1936-1940) . También fue profesor de historia en el Colegio Nacional, fundador y director de los periódicos La Voz de Cuyo (1920) y La Hora (1930).
Como legislador integró y presidió diversas comisiones. Proyectó declarar el 12 de octubre Día de la Hispanidad, más tarde decretado por el presidente Hipólito Yrigoyen.
Gran orador, compinche“Su gran elocuencia era natural, espontánea, sin aderezos ni ripios oratorios. Reunía las condiciones que los retóricos consideran fundamentales: voz bien timbrada, memoria feliz, elocución fluida, sinceridad y también ademán adecuado. En las improvisaciones conquistaba el aplauso hasta de sus adversarios políticos, rendidos momentáneamente por su palabra seductora (...) Afable, cordial, hospitalario, de carácter siempre igual, simpático y expansivo”, lo recordó Correas.
Su bisnieto contó a UNO que Julio César fue quien “tramitó la instalación de un monumento al General San Martín en Madrid. Solía contar que en su entrevista con el duque de Alba éste le objetaba: ‘¿Y qué mérito tuvo para con España ese general para que le hagamos un monumento?’, a lo cual él respondió: ‘San Martín nunca luchó contra España, luchó contra un gobierno absolutista de España y contra la dominación que ese gobierno ejercía en América. Muchos españoles también lucharon contra Fernando VII, como el general Riego, mártir de las libertades en España’. Fue convincente y San Martín tiene desde entonces su estatua en el barrio de La Moncloa”.
Luis Jorge Fontana Raffo, hijo de Marta Leonor Raffo –hija del primer matrimonio de Julio César con Elvira Capdevila– narró una anécdota que refleja el sentido del humor de su abuelo: “Un día me había hecho la sincola. Mi madre se había desesperado, me buscaron por todos lados, pero mi abuelo me encontró. Me dijo: ‘Lo felicito m’hijito pero la próxima vez hágalo mejor’ (risas)”.
La historia, las leyes y la educación siempre estuvieron presentes en los deseos de Julio César. De él quedan hoy sus obras, entre ellas su Antología Sanmartiniana (1950), dedicada a uno de sus nietos. Una escuela en Capital y una calle en Guaymallén también hacen honor al honesto y activo legislador.
Incansable
1939. Colaboró con los primeros pasos de la UNCuyo, donde fue miembro del Consejo Superior y primer profesor de Historia Argentina en la Facultad de Filosofía y Letras.
1912-1918. Fue diputado provincial. Lo eligieron presidente de la cámara en 1917.
1916. Fue convencional constituyente.
1918-1930. Se desempeñó como diputado nacional por tres períodos. El último, desde 1942.
1931-1935. Fue electo senador provincial y designado presidente de ese cuerpo hasta que renunció.
1935. En carácter de presidente del Senado, asumió la gobernación de Mendoza por ausencia de Guillermo Cano y su vicegobernador, Cruz Vera.
1936-1940. Se desempeñó como vicepresidente del Consejo General de Educación de Mendoza.
1942. Fue designado por el Ejecutivo interventor federal de San Juan.