Es porque el tratamiento debe durar al menos dos años. Sin embargo, aseguran que los reos que queden afuera del programa recibirán otras atenciones psicológicas. En Mendoza son 245 los condenados por abusos sexuales.

Quedaron afuera de la castración química los violadores que están por salir de la cárcel

Por UNO

Los condenados por abuso sexual que estén a un año o menos de recuperar la libertad no recibirán el

tratamiento de castración química debido a que tiene una duración de 2 años, según explicó Hugo

Lupiañez del Programa Provincial para la Prevención de la Reincidencia de Autores de Delitos de

Índole Sexual.

Lupiañez indicó a

diariouno.com.ar que en un principio el programa de castración química sería para

aquellos abusadores sexuales que estaban a un año de dejar la cárcel, pero al observar cómo

funcionó en otros países se decidió que el tratamiento se aplicara en quienes estén a dos años como

mínimo de volver a la sociedad.

A quienes les quede un tiempo menor "recibirán los tratamientos psicológicos de la

Penitenciaría, pero no podrán ingresar al tratamiento de castración química".

"La ventaja ahora es que quien trabaje con esos internos puede consultar con los colegas que

recibieron la capacitación para mejorar las técnicas", especificó Lupiañez.

Hace un mes

la

especialista española Eva María Jiménez González vino a la provincia para capacitar a los

profesionales de la Salud que deban aplicar el método de castración química que se usó en otros

países para bajar la reincidencia en los abusadores sexuales.

En Mendoza son 245 los hombres que están cumpliendo una condena por haber cometido abusos

sexuales. Hasta el momento los profesionales hablaron con 23 de ellos para explicarles en qué

consiste el programa y motivarlos a que se inscriban.

"Demostraron mucho interés, por ahora todos quieren ingresar en el tratamiento y ninguno de

ellos se negó", dijo el funcionario y agregó que "hasta ahora no hubo rechazo"

Los entrevistados corresponden a reos del penal de Almafuerte y del complejo San Felipe, de

Boulogne Sur Mer y tienen entre 18 y 40 años. "Ellos lo ven como una esperanza, se dan cuenta que

tienen una patología que no la pueden dominar", manifestó.

Trece psicólogos, 4 psiquiatras y un médico clínico fueron los capacitados por la española

Jiménez González para aborar el tratamiento en los internos y son quienes realizan las entrevistas

para alentarlos a aplicarse el método.