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El secretario de Cultura, acompañado por sus "seguidores", expuso sobre los cuestionamientos a su gestión con el tema de la grúa en Vendimia. Chicanas y sarcasmos.

Puro show con pirotecnia verbal durante la "visita" de Gareca al Senado

Fue puro show, con mucha pirotecnia verbal, mucho sarcasmo entre senadores radicales, peronistas y de la izquierda, que le dejó una pírrica victoria al oficialismo por salvaguardar al secretario de Cultura, Diego Gareca, en su paso por el Senado para explicar los hechos que provocaron la postergación del Acto Central de la Vendimia.

No se hizo más que exponer casi los mismos argumentos del día 2 de marzo, cuando cayó la grúa sobre el sector Tempranillo del Teatro Griego Frank Romero Day, y responsabilizar todo el tiempo a la empresa López, a modo de única estrategia tangible para defender a la gestión de Cultura, junto con sus funcionarios principales. Amparado en el secreto de sumario no se explayó en varias preguntas.

Incluso, se notó el sesgo del acuerdo político previo para que Gareca respondiera en el plenario de Comisiones de Cultura, de Hacienda y Derechos y Garantías, un cuestionario de una decena de preguntas, ya que los artistas militantes, algunos muy identificados con el kirchnerismo, no estuvieron presentes en el encuentro tan esperado, con lo que quedó claro que los legisladores de la oposición, esta vez no los movilizaron. A la par, Gareca fue con hinchada propia, discreta, sin banderas ni carteles, pero atenta para aplaudir algunos puntos de la exposición o intervenciones de radicales, que incluso llevó a desatar las quejas de los legisladores peronistas por las manifestaciones de apoyo.

Así, el funcionario pasó por un interrogatorio muy elemental que en el 90% de las veces respondió el director de Producción y Vendimia, Alejandro Pelegrina. Salvo intervenciones muy puntuales como las de Quito Benegas, haciendo referencia específica al modo en que fueron utilizadas las grúas, de Patricia Fadel, que empezó con una insólita pregunta sobre la nacionalidad de Pelegrina, pero luego pidió precisiones sobre la licitación y el personal técnico a cargo del tema, y de Noelia Barbeito, que les solicitó seriedad a sus colegas ante las constantes chicanas políticas, el resto estuvo más preocupado por coparle la parada al que tenía enfrente que en despejar dudas.

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El simulador de peso, ángulo y distancia

Lo que no se ve en todas las explicaciones, y en todas las respuestas, es el papel que tuvo el simulacro contra incendio, terremoto y lluvia torrencial que fue organizado y ejecutado por Defensa Civil, respecto a la caída de la grúa. El primer dato concreto, al menos uno surgió luego de tantos cruces, fue que el simulacro estaba previsto de antemano, y el mismo no fue organizado a pedido de los artistas sino que ya estaba previsto antes.

El segundo dato real es que las grúas contratadas tienen una capacidad de carga superior a lo que se necesitaba para levantar el clúster de luces, pero esa capacidad disminuye a medida que la carga sube. Se hace un cálculo matemático y se fija a la altura y ángulo que puede resistir dicho peso. Si ese peso es bajado y subido, sin cuidado y sin tener los parámetros precisos, sin una coordinación exacta entre ambos operadores, porque estaban funcionando dos grúas móviles, es un camino abierto a los errores que se vieron en el Frank Romero Day. Durante el simulacro, el clúster fue movido varias veces, según la filmación de las cámaras dispuestas en el escenario.

El análisis del factor "simulacro" es parte del debate que se hace puertas adentro de la investigación, ya que las grúas, el lugar donde se colocaron, el peso, el sistema utilizado fue muy similar a lo realizado en 2016, lo único nuevo a todo el proceso, fue el simulacro.

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