"En 18 años que tengo de Vendimia nunca me he sentido seguro cuando trabajé para el Estado", es una de las fuertes denuncias de uno de los bailarines que tenía previsto subirse al escenario principal junto a otros 250 para que le marcaran el vals cuando se desplomó una parrilla de luces sobre las tablas del Frank Romero Day.
Fernando Castro ama su trabajo como artista pero lamenta las continuas faltas de seguridad y sintetiza: "En dos semana, mi vida estuvo en riesgo en dos oportunidades. Mi vida y la de cientos de personas".
Aún consternado por lo ocurrido el jueves por la noche, Fernando le pide a los ciudadanos compresión: "Las autoridades nos pasan la pelota a nosotros para tener una excusa en caso de suspensión. Acá hay muchas vidas en peligro. Esas gradas son las asignadas para nuestros familiares durante el ensayo general".
Al igual que Guillermo Troncoso, el bailarín señaló la falta de obras en el Frank Romero Day, algo que quedó reflejado durante el simulacro que se llevó adelante minutos antes de siniestro. "Hicimos esa pantomima y cuando queríamos evacuar se armó un embudo. El mismo Oscar Pizarro (Director de Defensa Civil) nos decía que no había lugar para tantos artistas detrás de escena", comentó.
Aún con la incertidumbre con respecto a la puesta en marcha del acto central, Fernando dijo no sentirse en condiciones ya que el shock fue muy grande pero reiteró que la decisión no les corresponde a ellos. Sin embargo, reiteró el pedido de más seguridad. "Esto no es una casualidad, es una causalidad. Cada año hay artistas intoxicados con las viandas o quedan tirados en la ruta porque los colectivos se quedan sin nafta en la madrugada. Siempre trabajamos en situaciones deplorables", se lamentó Fernando.
