Este jueves una mujer amagó con saltar desde el 5º piso si no le daban una casa. Una persona en enero y dos en julio han utilizado este método para exigir hablar con funcionarios y resolver sus demandas.

Por cuarta vez en el año amenazaron con tirarse al vacío en Casa de Gobierno

Por UNO

En lo que ya se está convirtiendo en una extraña costumbre, este jueves otra persona amenazócon suicidarse trepándose al quinto piso de Casa de Gobierno, esta vez para pedir una casa. Este

nuevo hecho marca a las claras la singular metodología de reclamar mediante la amenaza de quitarse

la vida.

La mujer, de 33 años, subió al quinto piso del edificio y, tras ubicarse en la cornisa,

exigió hablar con el ministro de Desarrollo Social, Carlos Ciurca, para pedirle una vivienda.

Finalmente pudieron convencerla de que depusiera su actitud.

Una fría brisa en la cara

En lo que va del año varios sujetos han seguido su mismo y peligroso camino. En enero

pasado,

un hombre quiso

arrojarse desde el octavo piso si no le daban un régimen más laxo de visitas para ver a sus

hijos.

El custodio y chofer del ministro de Seguridad, Carlos Aranda, fue el encargado de impedir

la mortal intentona. Luego, el funcionario de Desarrollo Social lo recibió y prometió alguna

solución.

Desde el área de Ciurca aseguraron a

diariouno.com.ar que este tipo de hechos son más frecuentes de lo que se cree. "Se

da uno cada dos meses, aproximadamente. Algunas personas toman esta actitud para meter presión y

satisfacer sus reclamos. Al final nadie se tira, porque en el fondo esta gente no busca seriamente

matarse", explicaron.

El último caso resonante fue el de un intento de suicidio por duplicado. El pasado 27 de

julio,

dos empleados

municipales de Godoy Cruz se subieron a la cornisa del sexto piso desesperados porque habían

sido despedidos.

En esta ocasión, como en otras, el encargado de negociar fue nuevamente Ciurca, quien ya es

un experto en esta materia.

Desde su entorno hicieron una última aclaración que quizás desmoralice a algunas personas

que en un futuro tengan en mente desafiar los aires: la mayoría de los reclamos terminan en

nada.