Si un área pública viene a paso lento, considerando las expectativas que generaron algunos de los anuncios durante el año pasado, es salud. Si bien es cierto que tanto a nivel nacional como provincial el cambio de los equipos de gestión frenó o demoró muchas iniciativas, los planes todavía no llegan a los mendocinos que utilizan habitualmente los centros asistenciales. Con alguna razón, alguno de estos usuarios podría preguntarse qué ha hecho el gobierno de Alfredo Cornejo.La complejidad que representa cambiar algunos aspectos del sistema, como identificar uno por uno a los pacientes de este sector para darles buenos servicios, equiparables a las mejores obras sociales; o modificar de tal manera la organización de los profesionales médicos, que puedan tenerse todas las especialidades en el centro de salud del barrio, donde realmente solucionen la demanda de enfermedades comunes, sin tener que pasar por engorrosas colas antes del amanecer para conseguir un turno; o cómo hacer que los médicos estén bien formados, bien pagos y que cultiven buenas relaciones con sus pacientes, parecen metas inalcanzables.En Desarrollo Social, las cuentas pendientes son tan gruesas como las obras del colombiano Botero, pero sin la gracia estética de estas obras. Casi como un acto de fe, los funcionarios defienden la gestión porque aseguran estar en buen camino, y que desde el ordenamiento de las cuentas del ministerio que dirige desde principios de año Claudia Najul las cosas mejoran de manera tal que se podrán palpar poco a poco.La Cobertura Universal Fue anunciada por el presidente Mauricio Macri en agosto del 2016, por un monto de $8.000 millones, y serviría para que las personas sin cobertura médica tengan una credencial para identificarlos, con historia clínica incluida y descuentos en remedios, tal cual funciona una obra social. Mendoza, en diciembre del año pasado, debía ser la primera provincia en empezar su implementación, pero entre las dificultades políticas dentro de la cartera a nivel nacional, más la salida imprevista del ministro Rubén Giacchi y la escasa claridad de cómo iba a ser aplicado en territorio, terminó por diluir la iniciativa. A Mendoza llegarían unos $300 millones para adaptar la infraestructura al plan ya que es necesario, por ejemplo, informatizar todo el sistema, pero desde la Nación frenaron la implementación, incluso se llevaron máquinas que iban a servir para nominalizar a los 700 mil mendocinos sin obra social porque deberían anexarle el resto de los beneficios asociados.Estiman que pronto podrá retomarse la aplicación, ya que en abril será reunido el Consejo Federal de Salud donde serán dados los lineamientos 2017. Un 0800 únicoTener un call center donde centralizar todos los pedidos de turnos, en cualquier nivel de atención de la salud y en todas las especialidades es un meta de largo aliento. Hasta el momento, entre los avances pueden contarse es el desarrollo del Sistema de Atención Médica Programada, junto con la conexión del 20 centros de salud del Gran Mendoza y de los hospitales Central y Lencinas. Según información oficial, para mediados de año se sumarán otros 50 centros de salud para ampliar esta posibilidad. De ser así, de atender 40 mil turnos por mes se podrán resolver 105 mil. Pero para lograrlo deben interconectar todos estos efectores para integrar las agendas de los profesionales y dar los turnos, y así terminar con las colas. Habrá que agregar más diversidad de especialidades a fin de responder a la demanda. En un futuro cercano, deberían sumarse el Notti y el Lagomaggiore y todos los centros de salud del área metropolitana. El objetivo final es que la atención se quede en el nivel primario y sólo lleguen a los hospitales pacientes derivados o de gravedad extrema.Otros pendientes- La nueva ley de residencias, para agilizar la formación sobre todo en algunas especialidades críticas como pediatría- El llamado a concurso de ascenso en otros hospitales, ya que sólo se ha encarado el proceso en el Notti. Allí hubo algunas resistencias al respecto, pero finalmente se destrabaron. Están compitiendo 60 carpetas para 43 cargos. - La nueva ley de Niñez y Adolescencia, que debía reestructurar la DINAF, las acciones de los OAL y el ex COSE para ofrecer mayor bienestar a estos chicos, incluso con la intención de eliminar la Casa Cuna y llevar a los bebés a microhogares exclusivos para estos pequeños. - La utilización del complejo en Cacheuta construido especialmente para los menores que delinquen y que la Justicia todavía tiene congelado porque dice que no es apto, pero tampoco el Gobierno avanzó en el tema.


