Capital sanciona a entre 2 y 3 dueños por semana, mientras que en Godoy Cruz es entre 5 y 10. Además de que estén con correa y bozal, controlan las condiciones de la casa para que no se escapen.

Perro que ladra, puede morder: se incrementaron las multas por culpa de los canes peligrosos

Por UNO

Hasta $760 puede costarle al dueño de un perro potencialmente peligroso que viva en Capital si sumascota anda suelta por la calle, sin correa y sin bozal, o si la casa donde vive no tiene las

condiciones mínimas para contener al can y proteger a personas y otros animales. La Municipalidad

labra entre dos y tres multas por semana a quienes infringen estas normas. En Godoy Cruz, aunque

son de menor valor, se aplican entre cinco y diez sanciones en igual lapso de tiempo.

La ordenanza N°3.726, dictada en 2008 por el Concejo Deliberante de Capital, regula la

tenencia de animales potencialmente peligrosos y obliga a sus dueños a inscribir a la mascota en un

registro.

La norma alcanza a los pitbull terrier, bull terrier, american sataffordshire, terrier

rotweiller, dogo argentino y sus cruzas con otras razas.

También se deben inscribir aquellos canes que presenten determinadas características

morfológicas (cabezas grandes, mandíbulas poderosas), un carácter marcadamente agresivo o que ya

hayan atacado a personas o a otros perros.

"Hasta el momento tenemos 20 animales inscriptos. Estamos recorriendo la ciudad con nuestros

inspectores para detectar domicilios donde vivan estos perros y rastrillamos los espacios públicos.

También recibimos denuncias de los vecinos", explicó Juan Pablo Gallego, coordinador de Limpieza y

Mantenimiento de la comuna capitalina y responsable del Servicio de Lucha Antirrábica.

Las visitas de los sabuesos apuntan a determinar las condiciones edilicias de la vivienda,

chequeando, por ejemplo, que paredes y rejas tengan la suficiente altura como para asegurar que el

perro no pueda ganar la calle. Una vez detectada una casa con un can potencialmente peligroso, se

establece un diálogo con el dueño y se lo emplaza para que lo registre.

Pero el trámite no es fácil ya que el propietario de la mascota, además de ser mayor de edad,

debe presentar su certificado de antecedentes, otro expedido por un veterinario colegiado donde

figure el estado sanitario de la mascota y sus características físicas, y debe conformar un seguro

de responsabilidad civil por daños o lesiones a terceros.

Este último punto es "no negociable" y la complicación radica en que muchas compañías sólo

aseguran a los canes pero en el interior del domicilio, con lo cual si el perro ataca mientras lo

pasean o si se ha escapado de la casa, la cobertura se cae.

Según explicó Gallego, 50% de los emplazados termina inscribiendo al perro y al resto se le

hace un seguimiento para lograr el objetivo.

La normativa indica que para salir a la vía pública los dueños deben dotar a sus perros de un

bozal apropiado a su tipología y controlados por medio de una cadena no extensible de menos de dos

metros. Además, no podrá ser conducido más de un animal por persona.

En el interior de la casa, ya sea en las habitaciones, patios o terrazas, los "pichos" deben

estar en un hábitat con la superficie, la altura y un adecuado cerramiento para proteger a personas

o animales que accedan o se acerquen al lugar.

Cualquier incumplimiento será considerado falta grave y su dueño será sancionado con una

multa que va entre las 200 y las 2.000 unidades tributarias, es decir entre $76 y $760.

En Godoy Cruz también

Por su parte, la Comuna de Godoy Cruz lanzó a principios de setiembre un programa para

colocarles un microchip a este tipo de canes, como parte de un plan integral de crianza responsable

de perros. Hasta el momento, unos 35 animales han sido microchipeados. El ranking incluye a

pitbull, rotweiller, dogos y mestizos.

"El criterio para saber si un perro es potencialmente peligroso se establece por su forma

molosoide (de talla grande, cabeza maciza, redonda o cuadrada, hocico corto), si ha tenido

antecedentes de agresión y si pesa más de 25 kilos. Por eso también tenemos dálmatas y hasta un

cocker", explicó Augusto Serafín, jefe del Departamento de Control Animal de ese departamento.

El experto advirtió de que la peligrosidad de algunos canes es parte de un debate "mundial"

ya que "existen razas con cierto potencial genético porque fueron creadas para la pelea, la guardia

o la defensa, entonces son perros con una capacidad de ocasionar un daño mayor que uno mediano o

chico. Pero eso no quiere decir que los perros chicos no muerdan, lo que pasa es que no sale en los

diarios".

En esa comuna, los dueños de este tipo de canes deben asegurar el confinamiento domiciliario,

el paseo con collar y correa, la vacunación antirrábica y la inscripción en el registro municipal,

donde además se les colocará el microchip.

Hay que recordar que en Mendoza existe una ley, la N°7.633, sancionada en diciembre de 2006,

en la que se establece cuáles son los canes considerados riesgosos para la población.

Allí figuran rottweiler, bull terrier, doberman, dogo argentino, mastín napolitano, pitbull,

akita inu, bullmastif, gran perro japonés y presa canario. Sin embargo, la normativa aún no está

reglamentada.