Por Javier Polvani
El mandatario también tiene en vista al titular de OSEP, y por la misma razón preserva su identidad. Puja por el perfil que tienen que tener los que ocupen esos cargos.
Pérez ya eligió al jefe de Irrigación pero no quiere exponerlo al lobby interno del PJ
Los candidatos del gobernador Paco Pérez para conducir el Departamento General de Irrigación y la Obra Social de los Empleados Públicos se conocerán durante la primera quincena de febrero. El mandatario se puso ese plazo para remitir al Senado los pliegos de sus elegidos para los dos cargos que están vacantes desde que asumió la conducción de la provincia tras la presentación de los torneos de verano realizada el miércoles en el Estadio Malvinas.
El recambio más polémico es el del superintendente del agua de riego, cargo que se quedó sin ocupante en medio de una multitud de denuncias por corrupción contra Eduardo Frigerio, el hombre que Celso Jaque puso al frente del organismo por indicación del operador presidencial Juan Carlos Mazzón. Pérez no soltó prenda aún sobre el perfil que tendrá su elegido y mucho menos sobren quien ronda en su cabeza para encabezar Irrigación, ente que está sin superintendente desde el 12 de diciembre, cuando Frigerio presentó su renuncia.
Desde el entorno del gobernador aseguraron a este portal que Paco Pérez ya eligió al futuro conductor de Irrigación pero guarda el nombre bajo siete llaves para evitar operaciones políticas que lo desestabilicen antes de que sea oficializado. Mientras tanto, el mandatario está realizando las consultas pertinentes, sobre en la interna del peronismo y más específicamente entre los intendentes de peso del partido.
La discusión con los caciques todavía no llegó al nombre del futuro funcionario sino que pasa por el perfil que éste debería tener. Para Pérez, el hombre a ocupar el sillón que dejó Frigerio tiene que tener un perfil eminentemente técnico, mientras que otras voces, como la del intendente de San Rafael, Emir Félix, sostienen que debe ser un dirigente con cintura política quien encare el saneamiento del organismo tras el descalabro que produjo la gestión del elegido de Jaque.