Este lunes se producirá el demorado cónclave entre los 12 jefes comunales del oficialismo y el gobernador, quien irá junto al vice Carlos Ciurca. Esperan cerrar las heridas abiertas durante la celebración vendimial.

Pérez y caciques del PJ buscan encriptar la pelea minera y refinanciar deudas

Por UNO

Por Javier Polvani

La chequera de la Provincia y la muñeca política de los intendentes referentes de los sectores internos del partido son las herramientas principales para que este lunes los 12 jefes comunales del peronismo y el gobernador Paco Pérez sellen un pacto de convivencia que deje atrás las desavenencias públicas que surgieron durante la Fiesta de la Vendimia y repercutieron en los días sucesivos hacia el interior del oficialismo.

Las fisuras se evidenciaron por las posturas encontradas dentro del bloque de intendentes justicialistas respecto al desarrollo de la actividad minera en la provincia. Por eso, en el cónclave previsto para este lunes no se esperan definiciones en esa materia.

Más bien lo que buscarán el gobernador y los referentes territoriales con más peso es ordenar la tropa para que las diferencias se resuelvan en una discusión puertas adentro del oficialismo. Pero para que esto sea posible y sustentable en el tiempo es necesario desactivar un elemento que desequilibra las posiciones particulares de los jefes comunales: la anemia de las cuentas públicas de los municipios, entre los cuales hay varios amenazados por los pagos de deudas.

Para despejar los apremios financieros de las comunas, Pérez les ofrecería a los caciques un plan de refinanciamiento a través de la colocación de un bono provincial. Así, la provincia sería garante de la deuda, aunque los municipios responderían con parte de las cuotas de coparticipación provincial.

Al frente de la gestión política de la paz partidaria se pusieron Alejandro Bermejo, intendente de Maipú y referente del sector azul del peronismo, y Rubén Miranda, cacique de Las Heras, y Alejandro Abraham, de Guaymallén, las dos figuras con mayor predicamento entre los justicialistas mendocinos no azules. El mensaje de los tres jefes comunales a sus pares será claro: para pelear las ideas que marquen la gestión provincial y municipal están los ámbitos partidarios y no los medios.

Los destinatarios directos de esta premisa son los tres intendentes del partido que asumieron un compromiso público con la resistencia a la instalación de proyectos mineros metalíferos en la montaña mendocina.

Estos son Juan Carlos De Paolo, de Alvear, Joaquín Rodríguez, de Tupungato, y Martín Aveiro, de Tunuyán. Los tres están condicionados en su postura frente al tema minero por la fuerza de los movimientos vecinales que se oponen a la actividad en sus departamentos.

Abraham, Bermejo y Miranda se ocuparon de desactivar un cónclave en la semana posterior al acto central de la Vendimia porque se presagiaba que el mismo sería escenario para la pelea por la minería. Los referentes dejaron pasar los días mientras trabajaron, en sintonía con el vicegobernador Carlos Ciurca, en el enfriamiento de la tensión interna para llegar al cónclave de la tarde del lunes en condiciones de sellar un acuerdo sustentable.

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Pérez domina la pelota con los intendentes rodeándolo. Foto: Archivo / Diario UNO
Pérez domina la pelota con los intendentes rodeándolo. Foto: Archivo / Diario UNO
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Los caciques, el gobernador y el vice formados para la foto cuando recién habían sido electos.
Los caciques, el gobernador y el vice formados para la foto cuando recién habían sido electos.