Por Daniel Calivares
En ese cónclave sólo estuvo el oficialismo, pero la idea es que en las próximas semanas, los caciques opositores se reúnan con los justicialistas para delinear políticas en común, que ayuden a obtener más recursos económicos para las comunas y la provincia.
El martes, luego de que todos los municipios recibieran un cheque destinado a la colocación de nuevos semáforos, cada uno de los intendentes del oficialismo ingresaron al despacho del gobernador, para una reunión que todos caracterizaron como “algo informal”.
Allí, entre chistes y chicanas derivadas de los sectores internos a los que pertenecen cada uno, Pérez les dio un adelanto de cómo estaba la situación financiera para el segundo semestre.
La misma conversación ya la habían tenido hace unas semanas en una reunión hecha en Chacras de Coria, y allí les había dicho de que la situación estaba “muy complicada”.
En esta ocasión, el adjetivo fue el mismo, pero Pérez reconoció que la situación es un poco más positiva de lo que era hace algunas semanas y les anunció que la recaudación provincial había crecido a un porcentaje más alto que la de la Nación y que superaba el 30 por ciento proyectado a principios de año.
También les mostró algunos números que tienen que ver con los fondos provenientes de la soja, pero les repitió que la situación iba a ser igualmente difícil por lo que era necesario aunar esfuerzos para buscar más fondos, al mismo tiempo que les solicitó que priorizaran la construcción de viviendas.
Según explicó el intendente de San Martín, Jorge Giménez, Pérez pidió proyectos que lleven a generar más ingresos. En ese sentido, el cacique lanzó en el despacho del gobernador un proyecto presentado por el presidente de la Cámara de Diputados Jorge Tanús, en donde se solicita que la tasa municipal sea cobrada dentro de la factura de otro impuesto, para de esa forma reducir el índice de morosidad.
“Esto lo hable con (Julio) Cobos y (Celso) Jaque, pero no me dieron bola, ahora lo hice con (Francisco) Pérez. Estoy buscando el consenso entre todos los intendentes, porque tenemos el mismo problema”, explicó Giménez, quien agregó que el cobro debería hacerse a través de la boleta de energía eléctrica, ya que en el caso del agua, figuran varios prestadores en los departamentos.
“La gente no paga las tasas por una cuestión cultural, porque las comunas no pueden cortar los servicios, no se puede recolectar la basura de una casa y de otra no”, señaló Giménez, quien también le apuntó a las construcciones clandestinas, donde pidió que se haga un estudio de actualización, aprovechando las tecnologías actuales, que permita incrementar la recaudación del impuesto inmobiliario.
“No quiero estar cuatro años diciendo que no podemos hacer nada porque no tenemos los fondos”, explicó el intendente de San Martín. En tanto, el cacique de Guaymallén, Alejandro Abraham, señaló que en su caso particular, aun no tiene una posición tomada sobre el proyecto de tasas municipales, aunque indicó que en caso de llevarse adelante, debería modificarse la ley de municipalidades.
“El gobernador nos habló de temas salariales, financieros y nos repitió que la situación está complicada pero que ha mejorado un poco”, explicó Abraham, quien sostuvo que a pesar de la mejora, no hay margen para dar otros aumentos a los empleados estatales y municipales.
“Está la idea de generar políticas comunes de higiene, que incluirían multas. Dentro de ella, se podría crear una policía ambiental urbana, para cumplir con más rigor la ley”, afirmó el presidente del justicialismo, que agregó que para esto se reunirán todos los intendentes de la provincia y que el cónclave podría ser recién en agosto, en caso de que alguno decida tomarse vacaciones durante el receso invernal.
Finalmente, en Luján, Carlos López Puelles señaló hace unos días que los intendentes deben trabajar juntos para mejorar los ingresos y explicó que en su departamento hay un 40 por ciento en lo tiene que ver con la morosidad en las tasas municipales.
El porcentaje de mora es similar en otros departamentos no justicialistas, como Junín, donde el cobro llega solamente al 65 por ciento, declaró el intendente de ese departamento, Mario Abed. Además de la reunión con los intendentes, mencionada por Abraham, habrá otra con los jefes de bloques legislativos, donde se analizarán los proyectos que pueden derivar en una ganancia económica para la provincia, para que sean tratados durante el segundo semestre.
La situación financiera de los departamentosEn las comunas, la situación financiera es complicada, como en las provincias, pero la mayoría de los intendentes aseguraron que no tienen deudas o que el atraso con los proveedores es poco y que la situación seguirá así, siempre y cuando la provincia no se atrase en enviar los fondos coparticipables.
No obstante, algunos intendentes admitieron que por la situación económica se ha visto afectada la obra pública. En el caso de San Martín, Giménez explicó que los salarios se han pagado a tiempo, pero que tener nuevas paritarias, como ha pedido el gremio de los municipales, “es inviable”.
“Estamos pagando a tiempo los sueldos, en el caso de los proveedores vamos pagando cómo se puede, tenemos dificultades como todos”, afirmó el cacique, que agregó, “no hemos podido mantener el ritmo de obra del año pasado”.
En Godoy Cruz, su intendente Alfredo Cornejo, aseguró que la situación es buena y que se ha podido garantizar los salarios y los 49 millones de pesos destinados al plan de obras, aprobado a fines del año pasado, “pero estamos siempre atentos a lo que pasa en el contexto macroeconómico porque nadie puede estar ajeno a eso”, señaló el radical, quien aseguró que para pagar mejor, debió reducir la cantidad de personal contratado en su comuna
Su par radical de Junín, Mario Abed, coincidió en que la situación económica es complicada, pero explicó que su departamento está al día en todo, incluido con los proveedores y que las obras se están haciendo de manera normal.
Por el lado de Guaymallén, Abraham explicó que el presente económico es difícil, pero que los empleados están cobrando en el día correspondiente, mientras que con los proveedores se está “más o menos al día, con algunos atrasos dentro de lo normal”. No obstante, el intendente señaló que la obra pública se ha visto resentida, pero solamente en el caso de las nuevas que no han sido licitadas todavía.
A modo de ejemplo, explicó que estaba proyecta una obra asfáltica por siete millones de pesos, pero que se realizará por menos, por si llegan a faltar fondos en los próximos meses. En tanto, el demócrata Jorge Difonso, explicó que la situación financiera de San Carlos goza de buena salud y que se está al día con todos los pagos. “Venimos con déficit cero en todo, si la provincia sigue cumpliendo, no vamos a tener problemas”, vaticinó el ganso.
Finalmente, el malarguino, Juan Antonio Agulles, explicó que su comuna no presenta ninguna deuda pero que se ha implementado un ritmo de gasto, donde las obras públicas se hacen según los ingresos. “Vamos haciendo lo que vamos pudiendo”, explicó el justicialista.


