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El sacerdote Pablo López dijo que está cumpliendo con su misión de advertirle al Gobierno. Y descree que las autoridades estén en condiciones de concretar los controles que prometen.

Para el cura que se opone a la minera en Uspallata, no hay que ser “tibios”

Pablo López (37) es el cura párroco de Uspallata desde hace cinco años y medio, y participaactivamente en los grupos en contra de la minería que se han constituido entre los vecinos de esa

localidad de Las Heras. Para él, hay que tomar una posición y no ser "tibio".
El Arzobispado de Mendoza difundió el jueves un comunicado en el que repudia el desembarco dela minera San Jorge en Uspallata y le aconseja al Gobierno una medida precautoria que posponga "lapuesta en marcha de actividades que puedan afectar el ambiente y la salud de los ciudadanos ocomprometer seriamente el uso de recursos naturales para las generaciones futuras, cuando los datoscientíficos disponibles son contradictorios o no son suficientes". Para López, oriundo de Luján, "el comunicado hace alusión a una cuestión ética y moral que espropia de la Iglesia. Pero la Iglesia no le dice al Gobierno lo que tiene que hacer, estáadvirtiendo que hay cosas que no están muy claras. Le habla al Gobierno, a la empresa, a loscientíficos y a los mismos cristianos de Uspallata. El comunicado tiene muchos destinatarios, cadauno en el nivel que le corresponde". Según el párroco, el Arzobispado de Mendoza trabaja sobre este comunicado desde hace tiempo,y él fue convocado hace una semana y media para ser consultado al respecto. "El obispo ha venido en algunas oportunidades aquí, ha estado con la gente de la parroquia y ha escuchado a los científicos y a la gente de las universidades. La Iglesia no es experta en estascosas, así que en cuestiones más científicas necesita ayuda de gente que es especializada en eso",dijo el sacerdote a UNO. Con respecto a los peligros de la instalación de la minera San Jorge, López fue duro. "Confiaríamos si se fueran a realizar controles periódicos –señaló–, pero el Estado no alcanza y noes efectivo en esto, no sólo de esta nueva problemática, sino de otras que le son propias. Ellosdicen que la comunidad también va a poder controlar, pero ¿qué poder de policía va a tener lacomunidad? No es propio de una comunidad fiscalizar esto, eso es propio de un ente especializado". Entre los temas que más preocupan al clero mendocino con respecto a la explotación minera enUspallata, como se detalla en el primer punto del comunicado, está el deterioro social. "En elmismo informe de impacto ambiental elaborado por la empresa dice que van a aumentar la prostitucióny las enfermedades de transmisión sexual", explicó el sacerdote. El prelado manifestó temor también por el trabajo de los ciudadanos uspallatinos que ofrecenservicios turísticos. "Acá hay mucha gente que vive del turismo y todos, por emprendimientosprivados. El Gobierno no promociona; en infraestructura es muy pobre lo que el Gobierno ofrece...¿En qué medida la minería va a afectar la vida de los que se dedican al turismo?", preguntó. Con respecto al daño puramente ambiental que podría acarrear la explotación minera, elcomunicado del Arzobispado de Mendoza versa sobre el impacto en el agua. Denuncia "la afectación dela calidad del aire a raíz del polvo en suspensión provocado por los movimientos de suelo y lasvoladuras", y "la posible afectación de la flora y la fauna autóctonas, las cuales incluyenespecies protegidas especialmente por la legislación vigente". "La Iglesia entiende que hay que cuidar la naturaleza, porque es el lugar donde vivimos. El Papa este año se dedicó al tema ambiental como un tema de paz futura y presente, y el tema del aguatambién lo va a ser. Mendoza está hoy en emergencia hídrica y con este tema del cambio climáticotambién va a empeorar. El agua es un recurso vital, no es algo que podemos llegar a conseguir",expresó López. La solución propuesta por la Iglesia mendocina al conflicto es la aplicación de una medidaprecautoria. "Hasta no tener las cosas claras, no sigamos avanzando. Que se pause y se investiguemejor, y se hagan estudios más serios", pidió el sacerdote. Producción periodística: Juliana Argañaraz.

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