Por Julio Luzuriaga y Javier Polvani
“Nos estamos abocando a trabajar fuertemente con la Justicia en la etapa de investigación para atrapar a estos miserables y seguir profundizando la política de seguridad”, sostuvo. El gobernador rompió el silencio en Tunuyán.
Paco salió a respaldar a la Justicia y trató de "miserables" a los asesinos de Matías
El gobernador Paco Pérez rompió el silencio sobre el robo al blindado y el asesinato de Matías Quiroga para apuntalar el trabajo de la Justicia en torno al caso, que generó una marcha multitudinaria con fuertes cuestionamientos a los jueces.
“Nos estamos abocando a trabajar fuertemente con la Justicia en la etapa de investigación para atrapar a estos miserables y seguir profundizando la política de seguridad”, sostuvo el mandatario un día después de la movilización convocada por los familiares del joven de 21 años asesinado el viernes en el desenlace de un robo frustrado a un camión de caudales.
Pérez se había mantenido en silencio durante toda la jornada de la marcha, pero esta mañana se refirió al caso escuetamente en declaraciones a la prensa durante una visita a Tunuyán. “Tengo mucho dolor, mucha angustia; tenemos que doblegar los esfuerzos y todo lo que hagamos puede resultar poco ante una situación de la envergadura de esta”, manifestó compungido el gobernador.
A renglón seguido, aseguró que “estamos en permanente comunicación con la Corte” en un gesto de acercamiento con la cúpula del Poder Judicial, después de que este estamento del Estado fuera descalificado en duros términos por Osvaldo Quiroga, el padre del muchacho asesinado en la inmediaciones del Carrefour de Godoy Cruz, adonde se produjo un tiroteo entre una banda de ladrones y los custodios de dos camiones de caudales de la empresa Prosegur.
Hasta ahora fue Carlos Ciurca quien salió desde el Ejecutivo a batallar en la primera línea de la crisis que sobrevino al asalto al blindado. El vice se puso al frente de un equipo del gobierno que él mismo armó cuando fue ministro de Seguridad, aunque sus integrantes están ahora en posiciones diferentes. Eduardo Bazá, coordinador de Gabinete, y Carlos Aranda, ministro de Seguridad, flanquearon a Ciurca durante el contacto con los manifestantes que llegaron hasta la legislatura, como también en la reunión privada que el segundo en el mando de la provincia mantuvo con los padres de Matías en su despacho de la Casa de las Leyes.

