Por Gabriela Valdés y Javier Polvani
“Desestimo la respuesta de la empresa”, dijo Paco Pérez en San Rafael. Así cumplió con el anticipado anuncio de quita de concesión de dos áreas petroleras que tenía bajo su operación la empresa YPF por incumplimiento del contrato.
Lo hizo por decreto (es el 502/12) y se trata de los yacimientos Ceferino (Rivadavia) y Cerro Mollar (Malargüe). Ahora el Ejecutivo Provincial analiza pasar esas áreas que quitó a YPF bajo la órbita de la Empresa Provincial de Energía, aunque ese organismo aún no fue creado. En este momento se debate en el Senado una serie de modificaciones del proyecto que tiene media sanción de Diputados.
El mandatario dijo, en paralelo al anuncio de la quita de concesión a YPF, que los trabajadores de las reservas sobre las que se revirtió la concesión “son exclusiva responsabilidad de la empresa”.
“La provincia de Mendoza tiene importantes reservas y de nada nos sirve tenerlas bajo tierra. Necesitamos sacar el crudo, que se procese en la refinería de Luján y llegue a las estaciones”, agregó el mandatario como parte de su arenga en contra de la petrolera en sintonía con la Nación.
Y siguió: “Hace dos años venimos reclamando un aumento del cupo de combustibles en las estaciones existentes y la creación de nuevas estaciones en lugares adonde no existen. La falta de combustible se agrava en épocas de cosecha”.
“El gobierno va a llamar a licitación para la telemedición de todos los pozos de los que se saca el crudo en camiones y no por oleoducto”.
Semanas atrás, el ministro de Infraestructura Rolando Baldasso intimó a la empresa por falta de inversiones en las dos áreas, cuya producción había caído estrepitosamente en los últimos años.


