Yamila Cabot Alí tiene una belleza física por la que le es difícil pasar desapercibida. Además, lanaturaleza la dotó de un don particular para bailar danzas egipcias. Y, por si fuera poco, es una
Mendocina por elección , ya que nació en La Pampa, Cabot Alí inauguró su primer local enGodoy Cruz, en mayo. Mientras, para el año que viene piensa abrir uno en Ciudad. En su casa de la Sexta Sección, Yamila recibe a este diario, le muestra cómo es el mundogastronómico de Oriente y le cuenta cómo es tener gustos egipcios viviendo en pleno oasismendocino. –¿Por qué al público de nuestra provincia le gusta tanto la comida árabe? –Porque la colectividad árabe es la tercer descendencia de inmigrantes en este país. Están losespañoles, los italianos y posteriormente los árabes. Y es uno de los motivos por los que vas a verque hay tanta cantidad de restoranes y casas de este origen en Argentina. Además, hay muchainfluencia árabe en los españoles. –¿La cocina árabe está muy "argentinizada" o la disfrutamos en su verdaderaesencia? –Sí, totalmente. Pero muchas veces eso pasa porque no se consigue la verdadera materia primapara elaborar los platos. Igualmente, en nuestro país y sobre todo en Mendoza se respeta bastantelas costumbres. Aunque hay leves cambios. Por ejemplo, en los países árabes se sirven todas lasensaladas y picadas frías al principio y luego todo lo caliente. Acá sirven todo junto. Además, enesos países nunca tenés un solo plato a la hora de sentarte a comer ni en las familias que son máshumildes. –¿La cocina árabe es más sana que la argentina? –Es muy sana porque es muy natural y casera. Las comidas son muy elaboradas y se hacen en eldía. –¿Y en el restorán también es así o hay algo que se freeza? –Todo lo hacemos en el día, hasta el pan. –¿Y quién le enseñó las recetas que prepara en su local? –Yo le enseñé a los chicos y chicas que trabajan conmigo. Soy de descendencia siria y mi mamásiempre fue de cocinar muchos platos típicos de ese país. Inclusive trabajó en la Asociación Árabede Santa Rosa. La verdad es que es una genia cocinando. Además, hace más de diez años que trabajocomo bailarina en diferentes restoranes árabes del mundo y allí aprendí varias recetas. –Uno de los grandes atractivos de los restoranes de este tipo son los narguiles... –Sí, totalmente. Hay mucha gente que solamente va a fumar. Hay narguiles de diferentes sabores,como sandía y Coca Cola, entre otros. Tiene un tabaco mezclado con miel y está muy de moda. Secobra $15 y te dura toda la noche. Para los árabes es lo mismo que para los argentinos el mate. Sejuntan y se van a la playa a charlar y fumar narguiles. Además, el efecto que tiene es muyrelajante. –Volviendo a su trabajo, ¿la etapa de empresaria es más difícil que la de bailarina que seautogestiona? –Es distinta, pero está buena. En un año aprendí muchas cosas y me di cuenta de que teníacapacidades que ni conocía (risas). –¿Se asesoró antes de abrir Wahid? –Me mandé de una. No tenía ni idea de cómo llevar un restorán, pero quería tener uno propiopara mostrar cómo es la cultura egipcia, cómo es el ritual de la comida, de la copita de anís...Quería que la gente conozca todo. –¿Cuál es la diferencia del restorán egipcio con uno árabe? –Los egipcios son muy cálidos para atender y son muy buenos anfitriones. Son muy serviciales,generosos, mientras los libaneses y los sirios son más formales. El egipcio está todo el tiempo debuen humor y le gusta disfrutar mucho más. En cuanto a la comida, hay diferencias respeto de laforma de elaboración y los condimentos que se usan. Por ejemplo, el egipcio usa muchas semillas decomino, sésamo y cardamomo. Y no usa tanta menta como sí usan el resto de los países de MedioOriente. En cuanto a la danza hay también muchas diferencias. Por otro lado, en Egipto la bailarinaes 99% de expresión corporal y de sentimiento, y no se piensa tanto en la técnica. Personal- Yamila nació el 26 de enero de 1981 en Santa Rosa, La Pampa. - Además del restorán, en nuestra provincia tiene una academia de danzas egipcias.- A Mendoza se vino a vivir por amor, pero actualmente está soltera. - Ha viajado por el mundo bailando y es considerada una de las mejores bailarinas en sudisciplina de nuestro país.- Es muy elegante y gracias a la danza no le hace falta realizar deportes. Por ello es muy rara la vez que se la pueda apreciar usando zapatillas. - Asegura que el lugar que más le gusta del mundo es El Cairo, pero adora Mendoza para vivirpor la tranquilidad de esta ciudad.
Vamos al grano –¿Su padre y su madre son sirios? –No, mi papá era descendiente de españoles, de Alicante. Pero siempre fuimos muy devotos de lascostumbres árabes. Si bien en mi casa no se hablaba el idioma ni se bailaba, si éramos muypracticantes de la comida de allá. –Y cuando decidió que quería ser bailarina de profesión, ¿cómo lo tomaron en sucasa? –Mi mamá y mi abuelo, felices. Mi papá ya no vivía porque falleció cuando yo tenía 11 años ycomencé a bailar a los 18. –¿La danza le ha permitido conocer muchos países? –Muchísimos. Estuve un año trabajando en República Dominicana. También anduve por Barcelona yBrasil. Durante cinco años hice temporada de verano en Colombia y Perú. Después estuve varias vecesen Egipto... –¿Cuál es el nombre correcto de las bailarinas de Medio Oriente: odaliscas o bellydancer? –El verdadero nombre es "rahasa", que significa bailarina. También te pueden llamar "fanana",que traducido es "artista". Pero bellydancer es un término de Estados Unidos y odalisca es unapalabra que solamente se utiliza en nuestros país. –Estuvo mucho tiempo bailando en Egipto, ¿cómo es ser extranjera y bailar una danza típicadel lugar? –No es fácil y, primero, nos consideran demasiado delgadas. El concepto de belleza es muydistinto. Me encantó estar allá y tuve una oportunidad única de bailar en aquel país y en algunoscruceros. Las rahasas están muy bien pagas, ganan algo de $5.000 por show... Y no me quedé porqueaquí tengo mi familia y mis afectos. Pero fue una experiencia única e inolvidable.
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La empresaria y su mamá, Gladys.