No alcanzó la ayuda divina

Por UNO

Celso Jaque deberá esforzarse para que se entienda que el acuerdo que Mendoza está a punto dehacer con la Nación y con las provincias promocionadas es bueno. Pero por sobre todo el gobernador

deberá utilizar toda su inteligencia para despejar la amarga sensación de que esto no es otra cosa

más que un renunciamiento.

En mayo, Jaque alzó la voz y envalentonó en la pelea a todos los actores sociales,

empresariales y políticos de la provincia detrás de una demanda judicial ante la Corte Suprema de

Justicia de la Nación, que revalidaba los argumentos jurídicos que Mendoza viene esgrimiendo contra

la promoción industrial durante los últimos 25 años. Desde lo político, la apuesta fue mayor: el

gobernador anunció que iba por la "derogación lisa y llana" del decreto 699/10.

Menos de cinco meses después se terminaron levantando todas las presentaciones judiciales y

como corolario la promoción industrial quedará fija por los próximos 25 años en las provincias

vecinas y también aquí.

¿Qué actitud tomará el fiscal de Estado, Joaquín de Rosas?, quien se había comprometido ante

los legisladores de la oposición a establecer una serie de consultas antes de avalar cualquier

modificación de la demanda ante la Corte. De Rosas, un funcionario extrapoder, sucumbió a las

presiones del Gobierno y le espera un recorrido complicado ahora en la Legislatura.

Cómo se definió todo es otra muestra del estilo Jaque. Se buscó rodear de misterio y

silencio otra instancia política crítica de la gestión. Todo para terminar confirmando lo que se

sabía desde un primer momento. " Sólo Dios y yo sabemos qué estamos negociando", dijo Jaque. Pero

parece que la ayuda divina no alcanzó.