La estrategia del Gobierno es atacar a la caja de AMPROS para frenar el paro en la salud, que este viernes cumplió la segunda de las nueve jornadas de huega previstas.

Multarán al gremio de los médicos con $1.000 por cada profesional que haga paro

Por UNO

Atacar la caja de AMPROS, el gremio de los médicos, es la estrategia del plan C del gobierno deCelso Jaque, tendiente a desactivar la lucha de los profesionales de la salud. El mandatario

blanqueó que ya comenzó la fase del ataque a los fondos del sindicato, en declaraciones a la prensa

dadas en Luján.

Los intentos anteriores por frenar la huelga sólo consiguieron consolidar el nivel de

adhesión de los médicos a los paros.

Después de los sucesivos fracasos, el Gobierno apunta ahora a multar al gremio encabezado

por Isabel Del Pópolo con $1.000 por día por cada afiliado plegado al paro desde que se le dio

intervención a la comisión nacional de garantías de servicios esenciales, del Ministerio de Trabajo

de la Nación.

El Ejecutivo ensayó un justificativo legal para la aplicación de las multas, pero la razón

práctica de esa medida es atacar la caja del gremio de los médicos, para la cual sería imposible

cumplir con los montos acumulados durante los días de paro.

La contraofensiva de AMPROS, frente a la avanzada de la administración de Jaque, será

planteada en la Justicia y en los órganos de defensa del trabajo y los trabajadores. El sindicato

dice que llegaría hasta la Organización Internacional del Trabajo (OIT), si fuera necesario, para

defender su posición frente a lo que considera "un embate irracional" de parte de la patronal, en

este caso los funcionarios de Jaque.

El Gobierno sabe que la disponibilidad económica del gremio es acotada y amenazará con

quitarle la personería gremial, en caso de que no cumpla con los pagos. Ir sobre la disponibilidad

monetaria de la entidad sindical es una línea de acción que el Ejecutivo tiene en carpeta desde que

se inició el conflicto.

Se trata de la tercera fase de la embestida oficial destinada a cortar el implacable plan de

acción de AMPROS. La primera apuesta del Gobierno estuvo destinada a desprestigiar la medida de los

profesionales de la salud.

El gobernador atacó a los médicos en paro endilgándoles falta de solidaridad y apetencias

desmedidas. "Hay profesionales de la salud que cobran más que el gobernador", acusó el mandatario

con la intención de tensar la relación de los huelguistas. El ataque no tuvo el efecto deseado. En

lugar de diluir la protesta, envalentonó aún más a los médicos, que redoblaron la apuesta

endureciendo las medidas de fuerza, además de extenderlas en el tiempo.

Después de ese fracaso, el Gobierno apeló al desgaste de la unidad gremial descontando los

días de paro de los sueldos de los huelguistas.

Pero el recorte de los haberes no consiguió deprimir la fuerza de la protesta, que hasta

ayer mantuvo niveles de acatamiento cercanos al 90%, según el gremio, y de entre el 30 y el 70%, de

acuerdo a los números ofrecidos por la cartera de Salud que encabeza el médico Juan Carlos Behler.

Al margen de la magnitud del acatamiento que refleja el porcentaje dado por cada uno, la

medida de fuerza significó la paralización de buena parte de las prestaciones de los centros

sanitarios públicos de la provincia.

Solamente fueron garantizadas las guardias mínimas durante la extensión de las medidas de

fuerza. Fueron aplazadas en todos los nosocomios las cirugías programadas, activándose los

quirófanos sólo para los casos de emergencia.