Dos días después de haber entregado a su hijo a la Justicia, los padres del chico de 14 años acusado de matar a Emanuel Páez salieron públicamente a decir que no es un asesino y que se defendió del ataque de Emanuel y sus familiares.
Los padres del chico de 14 años le pidieron perdón a la familia Páez. Expresaron su dolor por lo que sucedió el sábado en Maipú y contaron lo difícil que fue entregar a su hijo a la Justicia.
“Mi hijo se defendió, ellos lo vinieron a buscar con un cuchillo”, dijo la madre del acusado de matar a Emanuel
“Yo pido perdón a esa madre que perdió a su hijo, que estoy con su dolor. Que sé que debe ser muy doloroso perder a un hijo. Pero no fue intención de mi hijo matar”, expresó la madre del chico de 14 años responsable de la muerte de Emanuel Páez (15).
Dos días después de que el padre del adolescente se presentara a la Justicia para entregar a su hijo, él y su esposa hablaron con Canal 7. Lloraron en cámara y manifestaron entender el dolor que sienten los padres de Emanuel, pero defendieron a chico al sostener que él se resistió al segundo ataque del que participaron, en principio, el hermano y el cuñado de Emanuel.
Su padre dijo: “Yo pienso que tanto que se habla de violencia, por qué permitieron esos mayores (hermano y cuñado) que Emanuel volviera hacia donde estaba mi hijo que iba caminando. Por eso lo pillaron ahí nomás, porque él no puede correr”.
El hombre hizo esa referencia porque su hijo sufre de obesidad y tiene un problema en una de sus piernas, según le contó a diariouno.com.ar la hermana del adolescente.
Sobre los dichos de la familia del joven fallecido, quienes apuntaron que quien fue entregado a la Justicia no es quien dio el puntazo, la madre expresó: “Estamos desesperados. Ella se quedó sin su hijo y yo también.
Porque no lo tengo más, está encerrado. ¿Por qué voy a perjudicar a mi hijo mandándolo al frente para ocultar a otra persona? No es así señora”.
Y luego le habló directamente a la madre de Emanuel: “Señora, míreme a los ojos, por favor. No somos nada de eso que ustedes dicen. Nos costó mucho tomar esta decisión, de poner en frente de la Justicia a ese niño, porque es un niño, como su hijo. No hay que buscar culpa alguna, estamos limpios de antecedentes, somos trabajadores. Mi marido es muy trabajador, igual que mis hijos mayores”.
Aunque entregaron al chico la mujer lo defendió. “Yo desde muy adentro de mi corazón expongo, como ustedes expusieron ante la Justicia, que su hijo fue atacado. Mi hijo también fue atacado. ¿Por qué, si no les robaron, vinieron a buscar venganza hacia mi hijo? Volvieron con esa violencia, incitados por dos personas mayores de 26 años”.
Luego el marido introdujo un dato que hasta ahora no se había mencionado y será tema de investigación, porque esto puede darle un vuelco a la causa. Dijo que confía en “Dios y en la Justicia” y que espera que “se aclare si hubo otra arma. ¿Quién empezó verdaderamente la violencia?”, se preguntó.
En la misma línea la madre del adolescente que hoy está a cargo de la Dinaf aseguró que su hijo se defendió. “No lo estoy justificando, por supuesto. Pero, bueno, se defendió, como se defendieron ellos que vinieron también con un cuchillo para atacar a mi hijo. Pero si estos dos mayores no hubieran incitado a las piñas mi hijo no hubiese sacado el arma. ¿Pero por qué volvieron? Si no lo hacían su hijo estaría hoy en su casa y mi hijo en la mía. También pienso: ¿Por qué mi hijo andaba con un cuchillo? Yo sé que ustedes se pregunta si nosotros se lo permitíamos. No, nosotros no sabíamos que andaba con un cuchillo”.
Por último el padre les habló a los familiares de Emanuel. “Entiendo a la familia sobre eso de que “el padre pague”, porque si yo hubiera estado en su lugar habría dicho lo mismo. ¿Pero quién mantiene a mi familia si yo voy preso? Si yo nunca he hecho nada. Estoy asustado. Se creen que es fácil ir a la Justicia, dar la cara y entregar a su hijo. Decirle a la madre, a los hermanos que fue él (quien mató a alguien). Esto no es fácil para un padre, ni para la madre o un hermano. Le pido perdón al padre, a la madre porque yo sé que no tienen a su hijo, sé que no tienen a su hermano, no tienen a su cuñado, no tienen a su amigo; pero les pido: ¡Perdón, perdón, perdón, por favor! Yo sé que con un perdón no soluciono nada. Yo entiendo las marchas, está bien, pero no a la violencia, por favor”.


