Esta semana, Irrigación prometió a La Pampa el aval legislativo por aguas del Atuel. Sólo si la Casa de las Leyes lo aprueba entrará en vigencia el acuerdo interprovincial de 2008 que autoriza la cesión mendocina de una parte del caudal del río.

Mendoza, La Pampa y el agua que se va

Por UNO

El titular de Irrigación, Eduardo Frigerio, se comprometió con el gobierno pampeano a apurar laratificación legislativa del acuerdo por el cual Mendoza debería cederle agua del río Atuel a La

Pampa. La cesión fue firmada por los gobernadores de ambas provincias en 2008, pero la oposición de

radicales y demócratas frenó el trámite legislativo, indispensable para la vigencia del convenio

interprovincial.

El gobierno de La Pampa informó oficialmente que Mendoza, representada por Frigerio, asumió

el compromiso de que la sanción legislativa se concretaría antes de fin de año.

La promesa de la comitiva de Irrigación, encabezada por el superintendente, fue lanzada en

una reunión celebrada el jueves en dependencias del Ministerio del Interior, en Capital Federal.

Diario UNO intentó consultar a Frigerio en más de una oportunidad, esta semana, pero la

respuesta fue siempre la misma: "Más tarde se comunicará", sin embargo, la promesa no se cumplió

hasta el cierre de esta edición.

El tema de fondo es que en la Legislatura de Mendoza el tratamiento del acuerdo con La Pampa

está cajoneado porque el Gobierno no logró el consenso de la oposición (ver aparte).

Tras la reunión celebrada en Buenos Aires, el secretario de Recursos Hídricos de La Pampa,

Juan Pablo Morisoli, aseguró que "los funcionarios mendocinos se comprometieron a hacer los

esfuerzos para que los legisladores de su provincia vean la posibilidad de que el acuerdo sea

tratado antes de fin de año".

En la reunión convocada por Ministerio de Interior de la Nación participaron las provincias

de las cuencas del río Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó y del Colorado. Aunque el tema del

Atuel no estaba entre los centrales a tratar en el cónclave, los pampeanos aprovecharon la ocasión

para facturarle a Frigerio la demora de la Legislatura mendocina.

La letra rubricada

El acuerdo firmado por los gobernadores Oscar Mario Jorge, de La Pampa, y Celso Jaque

estipula que nuestra provincia se compromete a dejar pasar cinco metros cúbicos por segundo de agua

a territorio vecino.

El problema es que el rechazo que causó el acuerdo firmado en Alvear por Jaque provocó el

cierre de la oposición a discutir el tema hasta tanto la disponibilidad de agua en nuestra

provincia evidencie la mejora que tendría que provocar una serie de obras que están en marcha.

Entre las obras están contempladas las necesarias para el trasvase del Río Grande al Atuel,

un proyecto que recibió un fuerte impulso desde la gestión de Julio Cobos como gobernador, cuando

se firmó la construcción de la represa Portezuelo del Viento. Esa obra todavía no está pero el

gobierno de Jaque también la muestra como bandera. Mientras, La Pampa sigue reclamando por agua

para sus campos.

La disponibilidad de agua del Río Atuel, entre Mendoza y La Pampa generó una serie de

desencuentros que no fueron solucionados por el convenio interprovincial.

La política metió la cola

Eduardo Frigerio evitó atender a este diario para contestar hasta dónde podía cumplir con el

compromiso asumido con La Pampa (ver nota principal). Es que el gobierno pampeano informó que el

titular de Irrigación asumió la responsabilidad de apurar a la Legislatura para la aprobación del

acuerdo del Río Atuel.

El principal problema para el cumplimiento de esta promesa es que el freno al proyecto en la

Legislatura provincial fue determinado por una situación política que fue creciendo en complejidad.

Distintas fuentes legislativas consultadas por UNO advirtieron que "no habrá ninguna aprobación

antes de fin de año".

La argumentación para la negativa es de índole política. Si en su momento, tanto los

radicales como los demócratas se negaron a ratificar el convenio, menos aún prestarán

consentimiento en los próximos meses con la carrera electoral 2011 en marcha.

Con aspiraciones electorales en su departamento, los legisladores alvearenses son la

principal garantía de que el acuerdo con La Pampa dormirá el sueño de los justos, al menos hasta

después de la contienda electoral del año venidero.

De acuerdo con lo informado oficialmente, los funcionarios pampeanos confían en la promesa

de Frigerio.