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Postergaron el cierre de temporada y el ingreso estará permitido hasta después de Semana Santa. Ya visitaron la reserva sancarlina más de 8.000 personas. Consejos para el viaje. Galería de fotos.

Más Laguna del Diamante

Por Julio Luzuriaga

SAN CARLOS– La presente temporada de la Laguna del Diamante cerrará después de Semana Santa. De esta manera, muchas personas podrán visitar la reserva natural el próximo fin de semana largo. Extraoficialmente, se informó que más de 8.000 visitantes han subido en esta campaña hasta la joya turística del departamento, situada a sólo 11 kilómetros del límite con Chile.

Si bien cada año la temporada de visitas a la Laguna del Diamante finaliza a mediados de marzo, esta vez las condiciones del clima permitieron que se extienda hasta pasada la Semana Santa, se informó oficialmente.

De esta manera quienes no tengan planes para el próximo fin de semana tendrán una opción más que tentadora para ascender hasta la laguna.

Pese a que no fueron oficialmente dados a conocer los números de la presente temporada, según información a la que accedió Diario UNO, se estima que se habría superado holgadamente la cifra de visitantes registrada en la anterior que llegó a 8.000 personas.

El dinero recaudado a través del cobro por ingreso llega a las arcas del Gobierno provincial que a su vez coparticipa al departamento del Valle de Uco.

Desde el área de Medio Ambiente de la Comuna local, a cargo de Carlos Arriagada, destacaron la afluencia de visitantes. Además, subrayaron los esfuerzos que se han realizado desde el municipio para la preservación del espacio donde se encuentra uno de los reservorios de agua dulce más importante de la provincia.

Las novedades

Esta temporada el costo de acceso fue de $20 por persona y no por vehículo como en años anteriores. Quienes quieran permanecer por más de dos días deberán abonar $40. Por otra parte, en el puesto Rudecindo Alvarado los pescadores podrán adquirir los permisos anuales que tienen un valor de $47.

Otra de las novedades está en la construcción de baños públicos, ubicados a metros del refugio de Gendarmería nacional.

El imponente paisaje enclavado en la Cordillera de los Andes, a sólo 11 kilómetros del límite con Chile, aguarda la llegada del turismo.

La Municipalidad y la Dirección de Recursos Naturales Renovables, a cargo de Daniel Gómez, promueven el turismo –no sólo la pesca– y la preservación del medio ambiente en ese paraíso montañoso.

El sinuoso trayecto que lleva hasta el diamante turístico sancarlino invita al visitante a recorrer desde la Ruta Provincial 101, por el puesto Alvarado, Cruz Casa de Piedra, Vegas de los Avestruces, Vegas del Yaucha, Pampa de los Paramillos y Pampa de la Laguna, donde se ubican las lagunas Barrosa y Diamante.

Vialidad provincial acondicionó el camino, que se encuentra en buenas condiciones de transitabilidad. Aunque se recomienda subir en vehículos altos como camionetas. Las motos pueden acceder a la reserva pero sólo las modelo enduro-calle que posean sordinas en los escapes y cubiertas sin tacos.

Un paisaje cordillerano

Declarada área natural protegida provincial en 1995, la laguna del Diamante está ubicada a unos 200 kilómetros al sudoeste de la capital mendocina.

Posee más de 13.000 hectáreas y protege una zona enmarcada en Los Andes Centrales, que comprende el volcán Maipo –límite geográfico natural con la vecina república de Chile– y el espejo de agua propiamente dicho, este último, uno de los reservorios de agua dulce más importante de la provincia.

La flora y la fauna se adaptan al clima hostil, a más de 3.500 metros de altura sobre el nivel del mar.

En medio del recorrido montañoso que lleva hasta el espejo de agua, además de manadas de guanacos y gansos de cordillera, se pueden apreciar jilgueros, dormilonas, remolineras y agachonas. En las secciones más bajas aparecen suris cordilleranos y cóndores.

Uno de los máximos atractivos de esta reserva es la pesca deportiva. Además de los peces autóctonos, se han sembrado truchas.

Se congela en invierno La antigua caldera del Diamante, que colapsó a comienzos del período cuaternario, y el complejo del volcán Maipo se ubican sobre la cresta de la Cordillera de los Andes, a una altitud de 3.300msnm, en tanto la cima del volcán alcanza los 5.200msnm.

La laguna, que durante el invierno permanece congelada, se alimenta con aguas de deshielo y forma las nacientes del río Diamante.

Posee una superficie de 1.400 hectáreas, tiene una profundidad máxima de 70 metros y una media de 38,6 metros. La capacidad del reservorio natural de agua dulce se calcula en 517.200.000m3.

Consejos para el viaje Año tras año se recomienda a los visitantes aprovisionarse antes de emprender el viaje, dado que en la zona no existen comercios. Hay que llenar los tanques de combustible antes de abandonar la Ruta Nacional 40 en los distritos Eugenio Bustos o Pareditas.

Se debe circular por el camino principal. Hay que bajar los residuos generados durante la estadía, para lo cual se entregan, en el puesto de Alvarado, bolsas numeradas que deberán ser devueltas al retorno.

No se debe molestar a los animales ni extraer flora silvestre. No hay que llevar mascotas, porque su ingreso está prohibido.

El camino desde el puesto Alvarado se abre a las 7 y se cierra a las 17, en el caso de aquellos que visitan el lugar por el día. Para quienes eligen quedarse a acampar, permanece abierto hasta las 19. En todos los casos, el egreso debe efectuarse antes de las 21.

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Foto: Julio Luzuriaga / Diario UNO
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El Río Diamante.
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El imponente paisaje enclavado en la Cordillera de los Andes, a sólo 11 kilómetros del límite con Chile, aguarda la llegada del turismo.
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Pampa de la Laguna.
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La laguna y el volcán Maipo.
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Nieve acumulada a metros de la laguna.
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Un grupo de guanacos cerca de la laguna.
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Aves autóctonas de la zona.
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El imponente paisaje enclavado en la Cordillera de los Andes, a sólo 11 kilómetros del límite con Chile, aguarda la llegada del turismo.
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El imponente paisaje enclavado en la Cordillera de los Andes, a sólo 11 kilómetros del límite con Chile, aguarda la llegada del turismo.

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