Es una "blocadora" que en cinco días permite hacer 2.500 divisiones internas y externes para levantar una vivienda similar a las que construye el IPV. Reduce 20% el costo de los materiales.

Maipú compró una máquina para hacer paredes y asegura que las pondrá al servicio de los vecinos

Por UNO

La Municipalidad de Maipú compró, y pondrá a disposición de los vecinos agrupados en cooperativas, una máquina que permite fabricar bloques de cemento. “En cinco días de trabajo continuo se obtiene la cantidad necesaria de bloques como para levantar una casa del tipo IPV”, adelantó Walter Jofré, coordinador general de Vivienda de la comuna. La iniciativa contribuirá a mejorar las políticas de vivienda social del municipio.El aparato en cuestión se denomina bloquera y es el que se utiliza para construir grandes naves industriales o comerciales, como los salones de venta de los hipermercados. La bloquera recibe además el mote de ponedora, ya que “por su modo de producción se parece a una gallina que va poniendo huevos. Es un sistema semiautomático que presiona los materiales (cemento y arena) en un molde, forma el bloque, lo deposita en una platea y se desplaza hacia adelante para continuar con el proceso”, según explicó Jofré.La máquina es capaz de “poner”, en ocho horas de trabajo, 500 bloques huecos de 45 centímetros de largo, por 25 de alto y 15 de profundidad, con lo cual en cinco días se consiguen los 2.500 que se necesitan para levantar las cinco paredes (cuatro exteriores y la divisoria del baño) de una vivienda de 50 metros cuadrados, similar a las que construye el IPV.“Las divisiones interiores para definir los dos dormitorios se hacen luego en materiales más livianos, como el durlock, pero lo importante es que se logra una solución habitacional de tipo social y de ayuda mutua, porque son los propios vecinos los que pueden operar la bloquera tras una breve capacitación”, acotó el funcionario.Negocio redondoRespecto de los costos, la diferencia con la construcción tradicional se calcula en aproximadamente el 20% menos, ya que “para levantar 50 metros cuadrados se necesitan unos 8.000 ladrillones que a valor de mercado están en unos $6.400 y, con este sistema, como cada bloque sale unos $2, se necesitan unos $5.000”, advirtió Jofré.Si a esta cifra se agregan los demás gastos que demanda la construcción de una casa (a grosso modo, la construcción de los cimientos y del techo, la colocación de sanitarios, las cañerías de agua, luz, gas y cloacas, y de las aberturas), “llegaríamos a una solución habitacional de entre $50.000 y $60.000”, confió el coordinador.Hay dos razones fundamentales que colaboran con la reducción de costos. Por un lado, se abarata la mano de obra porque son los propios vecinos los que intervienen en la construcción al entregarles en comodato la bloquera y, por otra parte, se cuenta con la colaboración de la Municipalidad, que aporta la mano de obra técnica para el desarrollo de los proyectos, los movimientos de suelos y los servicios básicos.La Municipalidad invirtió $9.000 en la primera bloquera (ver foto) y actualmente está en proceso de licitación para comprar otras tres. El intendente Alejandro Bermejo aclaró que sólo podrán acceder aquellos vecinos que estén organizados en cooperativas, unidades de fomento o entidades similares, y que “hay que diferenciar claramente a los que vienen trabajando hace mucho tiempo con las condiciones y los requisitos que demanda el IPV, y los otros que tienen problemas de vulnerabilidad social. Es para estos últimos que estamos impulsando la iniciativa de las bloqueras”.Así, este beneficio podría llegar a las 124 familias de la zona de San Roque que el sábado último miraron con buenos ojos un terreno de ocho hectáreas en aparente estado de abandono frente al barrio Santa Rita.“Haremos gestiones” “No vamos a aportar dinero para comprar el terreno. Sólo vamos a hacer las gestiones para que los vecinos conformen una cooperativa y colaboraremos en optimizar terrenos para que tengan acceso a servicios mínimos”. Con estas palabras el intendente de Maipú, Alejandro Bermejo, despejó cualquier duda acerca de la posible adquisición, por parte de la Municipalidad, de las 8 hectáreas ubicadas frente al barrio Santa Rita, en San Roque, que unas 124 familias miraron con buenos ojos el sábado último. Bermejo se refiere a las tierras propiedad de la Cooperativa Vitivinícola Viña del Alto Salvador, de San Martín, en las cuales las familias pretendían asentarse para hacer sus casas. El cacique agregó además que el Municipio “no tiene la posibilidad financiera de cubrir el déficit de viviendas pero sí de trabajar en acuerdos. Los vecinos aceptaron trabajar en este proceso, que implicará que tengan su personería jurídica y que puedan avanzar con los dueños del terreno y acceder a la compra. Nosotros nos limitaremos a hacer gestiones con organismos nacionales y provinciales porque no sería justo para el resto de los vecinos de Maipú que vienen trabajando en pos de la vivienda propia hace años”. Luego de calificar de “una irresponsabilidad” prometer una vivienda en el corto plazo, el intendente insistió en que “hay que trabajar en definir políticas habitacionales públicas distintas”. Rápido de reflejos, se apuró a aclarar que “no es que las actuales no hayan funcionado, pero hay un sector que no accede a los planes del IPV y si no trabajamos en él, lo cierto es que en su vida podrán resolver el problema de la vivienda”.