Cecilia Osoriocosorio@diariouno.net.ar
El cambio de nombre es para que la versión local de la bodega francesa se identifique en el mundo. El dueño vendió los viñedos de Barrancas para aumentar la calidad de los vinos del Valle de Uco.
Lurton será Piedra Negra

El propietario de la reconocida empresa de vinos, François Lurton, visitó la provincia y contó ayer que el proceso de resignificación del emprendimiento que tiene a Mendoza como única sede del país implicará más cambios.
Venderán las 70 hectáreas de Barrancas para invertir en el rediseño de las instalaciones de Vista Flores, Tunuyán. Quieren, según el empresario francés, ampliar allí las tierras productivas (incorporando 30 hectáreas sin plantar a las poco más de 100 con viñas).
También habrá ajustes internos en la bodega, ya que reformularán el proceso de producción para disminuir la elaboración de tres millones de litros de vino y acrecentar la calidad de los ejemplares, a tono con la demanda de vinos de alta gama que hoy exige el mercado externo.Serán cerca de U$S2.000.000 los que invertirá la firma francesa, que se originó en Burdeos, en las modificaciones previstas para sus desafíos productivos locales.
“El problema de la marca se daba, sobre todo, en el exterior, donde Lurton se convirtió en un nombre muy genérico, dado que otros miembros de mi familia producen vinos para el mundo. Por eso decidimos que la Bodega Lurton, que será la firma o el sello de los vinos, en Mendoza se llamara Piedra Negra”, dijo el empresario.
La nueva denominación coincide con el Malbec que produce la empresa, cuyo ícono es el valletano Chacayes, un vino tinto también Malbec cuya singular expresión se construye con un ensamble de “côt”, tal como se denomina la misma variedad producida en Burdeos.
“El (vino) Piedra Negra significa 60.000 botellas vendidas por año, que queremos llevar a 100.000. Va a ser la locomotora que traccionará a otras líneas lanzadas con los próximos desafíos”, detalló con entusiasmo el bodeguero.
Después aclaró que etiquetas como Tierra de Luna o Tierra del Fuego, así como algunas Lurton, seguirán circulando en el interior del país.
Hacia San Carlos
“Decidimos vender el terruño de Barrancas porque las uvas producidas allí no tenían la expresión que queríamos para nuestros vinos. Tampoco el traslado de las mismas hubiera sido posible. Entonces nos concentramos en el Valle de Uco y planificamos a futuro una inversión en La Consulta, cuyas tierras podrían darnos buenos resultados”, sumó el reconocido empresario vitivinícola.Para potenciar los varietales de Tunuyán, la firma Lurton hará cambios estructurales de importancia como la modificación de las cubas de gran tamaño –destinadas a producir vinos en grandes volúmenes– y su remplazo por un procedimiento que apunte a mejorar la calidad del producto.“Lo mejor de Mendoza es el Malbec. Es difícil de encontrar su expresión en otros países del mundo”, afirmó Lurton, quien reiteró que en su bodega, desde 1995, ese varietal se ensambla con el “côt” francés.
Franceses pioneros-Los primeros intentos. François Lurton y su hermano Jacques llegaron a suelo mendocino en 1992, cuando –asesorados por Nicolás Catena Zapata– desarrollaron un vino para el mercado local.
-La empresa. Los hermanos Lurton compraron recién en 1995 el viñedo del Valle de Uco que se disponen a producir. Vieron las posibilidades de la exportación e hicieron foco en la producción de ejemplares de bajo costo pero para el mercado externo.
-La familia. Los hijos de André Lurton, un conocido empresario vitivinícola que ancló su empresa en Burdeos (Francia), se fusionaron en 1988 y trajeron su trabajo a países como Argentina, donde el destino elegido fue Mendoza.
-Emprendedor. Es François Lurton quien ahora produce y elabora vinos en Mendoza, principalmente en el Valle de Uco. Además tiene bodegas en Francia, España, Portugal y Chile, todas con nombres diferenciados, tal como sucederá con la marca en nuestra provincia.
Inversiones30 hectáreas serán incorporadas a las poco más de 100 plantadas por los franceses en el Valle de Uco. Este crecimiento se produce por las inversiones en estos terruños posteriores a la venta de los viñedos de Barrancas.
3 millones de litros de vino es la capacidad que concentran las instalaciones de la bodega, ubicada en Vista Flores, Tunuyán. Según explicó el propietario, François Lurton,el objetivo es reducir esa producción ya que se modificarán las maquinarias para aumentar la calidad de los vinos. Esto, porque dos tercios de las ventas corresponden al mercado externo que demanda vinos de alta gama.
2 millones de dólares es el volumen de inversión que la empresa de capitales franceses destinará tanto al cambio de marca como a la renovación de las instalaciones del Valle de Uco, que planean extender a La Consulta.
El cambio de nombre es para que la versión local de la bodega francesa se identifique en el mundo. El dueño vendió los viñedos de Barrancas para aumentar la calidad de los vinos del Valle de Uco.