Luján de Cuyo se sumará a la decisión, ya adoptada por distintas comunas, de prohibir la exhibiciónde imágenes pornográficas o "subidas de tono" en los quioscos de revistas, publicidades callejeras
y hasta en productos vendidos en videoclubes. Se quiere evitar que los menores se enfrenten a estetipo de materiales en la vía pública y también impedir "actitudes o conductas violentas,
delictivas, discriminatorias o pornográficas", como dice el articulado de la medida lujanina. La mayoría de los quiosqueros consultados estuvo de acuerdo con la decisión del Municipio queconduce Omar Parisi –fue aprobada el jueves por el Concejo Deliberante y entraría en vigencia lapróxima semana–, aunque admiten que podría perjudicar las ventas. La restricción no es nueva, ya que Godoy Cruz tiene una ordenanza similar que data de 1978, yCapital y San Martín han actuado en el mismo sentido. "No soy amigo de la censura, pero tampoco del mal gusto", lanzó Parisi consultado al respecto de la ordenanza que él mismo impulsó. ¿Qué materiales son provocativos para la Comuna? Todos aquellos que muestren desnudosfemeninos o masculinos, sean revistas de interés general, deportivas, de salud, musculación ofitness. "En general, las revistas pornográficas vienen tapadas, el problema surge con publicaciones como Paparazzi , Hombre y Maxim, que utilizan imágenes muy provocativas sin fajas que cubran lasfotografías de la tapa", relató Dante Gatica (25), a cargo de un puesto de calle San Martín deLuján. Los comerciantes aseguran que es un consumidor particular el de las publicaciones "porno", ensu mayoría hombres que pasaron los 50 años, admiten. "La verdad es que, como llaman la atención,muchos niños se acercan y ven. Eso no me parece adecuado, y nuestra política, desde antes de quesaliera la ordenanza, fue ubicarlas en un sector que no esté al alcance de los transeúntes", sumóJésica Casiamano (23), de otro escaparate de Luján, si bien aclaró, como el resto de losconsultados, que las ventas se verían restringidas por la imposibilidad de mostrar la mercadería ala venta. Leonardo, de un quiosco de calle Balcarce, dijo que "todos tomamos recaudos cuando elcontenido es obsceno, es una cuestión de conciencia". La Intendencia multará a los que infrinjan lanormativa, la sanción va desde 1.000 a 5.000 unidades tributarias hasta la clausura del local por15 días o definitivamente, si el comerciante persiste en su infracción.


