Los profesionales que informan si los presos están en condiciones de recuperar su libertad alertaron al juez de Ejecución Penal, pero éste resolvió otorgarle la fase de confianza y tras eso el convicto se fugó del penal de Gustavo André. Lo bus

Los psicólogos penitenciarios habían advertido al juez que no liberara al presunto asesino de Matías Quiroga

Por UNO

R. Villegas y A. [email protected]

Los psicólogos del sistema penitenciario que informan si los presos están en condiciones de comenzar a recuperar su libertad desaconsejaron en su momento que el ahora presunto asesino de Matías Quiroga accediera al régimen de salidas transitorias que había pedido. Aun así, y con ese informe en la mano, el juez de la cárcel le otorgó ese beneficio.

Ésa fue la llave para que el convicto aprovechara la fase de confianza otorgada y se fugara de la Granja Penal de Gustavo André, en Lavalle, en enero último.

La novedad, que surgió ayer de fuentes gubernamentales y del Organismo Técnico Criminológico, al que pertenecen los profesionales que habían bajado el pulgar, trae un escándalo en puerta y una posible confrontación entre el Poder Ejecutivo y la Justicia.

Sin embargo, la decisión del juez de Ejecución Penal, que administra el cumplimiento de las penas de los condenados, podría ser polémica pero no es irregular ni está fuera de la ley.

Primero, porque los informes del Organismo Técnico Criminológico no son vinculantes, y si bien la ley les da una alta valoración, aquélla le otorga al magistrado la última palabra según su saber y entender jurídico.

Segundo, porque el delincuente en cuestión ya había cumplido el plazo de condena que exigen las normas para poder acceder al régimen de salidas transitorias.

El presunto asesino –por estas horas, prófugo– fue condenado en 2004 a 20 años de prisión pero estaba encarcelado desde el 2001, por lo que ya había cumplido más de la mitad de su pena y estaba habilitado a pedir las salidas transitorias.

La decisión del juez de la cárcel de otorgar el beneficio contra la opinión del organismo técnico causó sorpresa en ámbitos jurídicos, porque lo habitual es que los magistrados no rechacen los dictámenes de los especialistas.

Peritan el arma del carceleroLas primeras especulaciones lo rozan con la escena del crimen. Allí apareció un cargador numerado de su pertenencia que nunca denunció ni como robado ni como perdido. Pese a saber que los investigadores habían identificado esa prueba, el penitenciario nunca se presentó a ninguna fiscalía a defenderse diciendo que no tenía nada que ver con el asalto en el que fue asesinado Matías Quiroga (21) el viernes.

Más tarde se supo que no sólo trabajaba en la misma unidad penal de la que escapó el supuesto autor del crimen, sino que también, en el momento del atraco, ese carcelero estaba de licencia. Ahora, el fiscal pidió peritar su arma con los proyectiles disparados y el estudio podría ponerlo del otro lado de las rejas.

Los peritos del área de Balística de la Policía Científica –por solicitud del fiscal Daniel Carniello– estarán abocados en las próximas horas a determinar si las balas 9 milímetros halladas en la escena del asalto y el crimen pudieron ser percutadas por la pistola que se le secuestró al penitenciario de Gustavo André, luego de confirmarse que un cargador suyo apareció en el estacionamiento del supermercado Carrefour de Godoy Cruz en donde una banda de seis o siete ladrones atacó un camión de caudales de Prosegur.

Si ellos confirman que algunos de esos proyectiles salieron de esa arma, el agente deberá explicarle al fiscal Carniello qué hizo ese día y cómo es que su 9 milímetros estaba en el escenario del asalto con asesinato.

De todo eso dependerá la suerte que pueda correr el guardiacárcel, quien lleva más de diez años en servicio y tendría en su foja un sumario por favorecimiento de evasión.