De Tunuyán se mudaron al Gran Mendoza. Los cuatro hombres detenidos por el ultraje y posterior asesinato quedaron a un paso de la imputación.

Los padres de Analía Escudero dejaron su casa por temor a represalias de los acusados

Los padres de Analía Escudero (11), la menor violada y asesinada en Tunuyán, abandonaron el barrio en el que vivían y se trasladaron al Gran Mendoza por miedo a las represalias de los implicados en el crimen, según pudo saber este diario en las últimas horas.

Por otra parte, los cuatro hombres –tres de ellos parientes de la niña– detenidos por la violación y el asesinato podrían ser imputados hoy, según fuentes tribunalicias.

Además se supo que los padres de la menor debieron abandonar el barrio en el que vivían y trasladarse al Gran Mendoza, por miedo a las represalias de parte del entorno de los implicados.

El cuerpo de la niña fue hallado a la vera del río Tunuyán y todas las pistas apuntan a un tío de la víctima como el responsable de la muerte.

Analía había salido de su casa para encontrarse con unas amigas, el viernes, y no volvió más.

El tío de la menor ya había sido denunciado con anterioridad por la madre de la niña, quien manifestó entonces en la Justicia que lo había visto manoseándola. Si bien por aquel episodio el sujeto fue detenido, rápidamente se ordenó su liberación, aunque siguió procesado y ligado a la causa.

Este hombre –de 48 años– y un hijo suyo de 26 años son los principales sospechosos del crimen.

 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed