Balance. Tras celebrar el 200 aniversario del departamento que conduce desde hace 13 años, Jorge Giménez banca a Cornejo ("aún tiene tiempo") y desafía a ediles opositores

"Los municipios son los hermanos pobres del Estado provincial"

Por UNO

Se lo ve cansado pero también satisfecho. Está cerrando un año difícil con un logro y eso no es poco en estos tiempos, demasiado complejos. El éxito popular de los festejos del bicentenario de su departamento, que había comenzado con críticas, fue un verdadero batacazo. Transcurrido el primer año de su cuarto mandato consecutivo, el intendente Jorge Giménez puede cerrar el 2016 con un balance positivo."Mucha gente ha trabajando mucho durante todo este tiempo", dice, mientras acepta salir de detrás del escritorio y se sienta en uno de los sillones de su despacho. Habla de los festejos, de la llegada de la llama votiva, del espíritu del Libertador, de todos los actos relacionados, de millares de vecinos volcados a las calles para celebrar como no había ocurrido nunca."La gente se unió, el festejo lo hizo propio y para eso lo hicimos. Cada uno se sintió parte", sostiene.Atrás quedaron las críticas, especialmente aquellas que apuntaron hacia el bulevar de la Huella de la Patria y los 200 mástiles. "Fue una crítica mezquina que vino de la política. Cada quién sabe qué utiliza para hacer política y llevar agua para su molino. Pero fue mezquina. Y ahora esos que criticaron se tendrán que hacer cargo y ver qué hacen, porque la multitud que estuvo en los festejos demostró que era importante para el departamento". Luego arremete: "Ahora ellos -se refiere especialmente y sin nombrarlos a dos concejales opositores Mauricio Petri y Sergio Dubé, alineados con el oficialismo provincial- tienen una buena oportunidad para ponerse a trabajar en beneficio de San Martín, gestionando y colaborando para que lleguen soluciones". Hace unos días Giménez decía esto mismo con calentura. Ahora lo dice tranquilo, como una invitación.Cada vez que se le pregunta sobre su relación con el gobernador Cornejo, Giménez ha respondido lo mismo. La ha definido como "buena" y sostiene que está dispuesto a colaborar para que pueda gobernar. "Yo le he expresado públicamente mi apoyo", dice, y refresca su discurso del martes en el Museo Las Bóvedas, donde insistió sobre ese punto. Pero aclara: "Hay muchas cosas en las que no coincido, pero debemos apoyarlo para que pueda gobernar".Respecto de su relación con los ministros, si bien sostiene que con la mayoría es buena, también remarca que "a Cornejo y a mí nos eligió la mayoría. A los ministros los nombran por decreto. Sólo una firma en un papel". Dice que Cornejo tiene cosas que aún debe mejorar, pero "el mandato dura cuatro años y aún tiene tiempo".-¿Por qué nunca aspiró nunca a ser candidato a gobernador?-Soy intendente desde hace 13 años, ¿te parece poco? Estoy acá, donde tengo que estar, haciendo lo que tengo que hacer. No pienso más allá. Creo en Dios y en el destino. Hay cosas que no se pueden planear. Yo no imaginaba que alguna vez iba a ser intendente... y ya voy por el cuarto mandato.Dice que "los municipios son los hermanos pobres" del Estado provincial. Que le duele no poder dar respuestas a muchos reclamos, a pesar de que son el primer lugar al que recurren los vecinos. Dice que hay más sacrificio e ingratitudes que alegrías, que se debe sacrificar mucho tiempo que le pertenece a la familia... pero que es su vocación.Sostiene que en este mandato desea cumplir el objetivo de que el Campus Universitario tenga su propio espacio. Que está obsesionado con poner el funcionamiento el PASIP definitivamente y con que el departamento no dependa tanto de la agroindustria."En el campus hay 1.500 jóvenes estudiando. Ahora queremos avanzar sobre un predio que está sobre la calle Míguez, y que ya está urbanizado, e ir haciendo allí las sedes de las universidades, las oficinas, algunas aulas... Yo invito a todos (se refiere al ámbito político y empresario) a aportar para que avancemos sobre eso, incluso a los críticos. La Comuna está dispuesta a invertir para seguir desarrollando este proyecto".Sobre la actualidad del peronismo mendocino sostiene: "Yo apoyo totalmente esta conducción. Yo trabajé para esto. Ahora hay que trabajar mucho, aprender de las cosas que se hicieron mal y Omar (Félix) y Roberto (Righi) son los indicados".-Algunos sectores piden renovación...-La renovación no significa sacar a los viejos. Hay viejos muy jóvenes y jóvenes muy viejos. La renovación debe ser de adentro, de la cabeza. Hay que estar abiertos, saber entender lo que reclama la gente.-¿Cómo ve al país y al Gobierno nacional?-La política económica del Presidente me preocupa, está dejando afuera a mucha gente. Yo hablo con todos los sectores y a nadie le fue bien este año. Creo que tendrá que hacer revisiones. Yo no tengo por qué no creer que tiene buenas intenciones cuando dice que quiere gobernar para muchos, pero no estoy viendo eso. Todo lo contrario.-¿Se parecen mucho Prat Gay y Cavallo?-Veo a este señor (Cavallo) salir a hablar en los medios y no se puede entender, después del mal que le ha hecho al país. Y me preocupa, porque están haciendo las mismas cosas y esto no conduce al bienestar de la gente.Jorge Giménez dice que no critica a la política porque es político y sigue creyendo en ella. Sostiene que hay que escuchar y hacer las cosas mejor. Que su puesto es ahora el de intendente y que el destino dirá.Luego, ya sin grabadores, repasa el festejo del bicentenario. Ya sin traje, con remera y zapatillas, como mejor le sienta. Sabe que es el intendente del bicentenario. Que ha traído al Libertador de regreso a su tierra. Y que será el intendente de las obras grandes, de la transformación. Que lo recordarán, guste a quien le guste. Le disguste a quien le disguste.