Por Cecilia Amadeo
Antes de atajar unos penales en el arco sur del Malvinas Argentinas, Paco Pérez adelantó en enero que el Gobierno traería grandes eventos deportivos como un anzuelo más para atraer turistas ávidos de desembolsar unos cuantos pesos en nuestra provincia.
A juzgar por los resultados, la estrategia rindió sus frutos: en los primeros cinco meses del año ingresaron $3.000 millones, cifra esperanzadora si se tiene en cuenta que en todo 2011 se recaudaron $5.000 millones. La Fiesta Nacional de la Vendimia sigue siendo la más convocante y rendidora, con sus 70.000 turistas y los $120 millones que éstos gastaron.
“Hemos crecido casi el 11% en los primeros cinco meses del año en cantidad de turistas y en el gasto promedio, aunque se ha mantenido la estadía promedio. Esto nos muestra que el sector se consolida”, opina el ministro de Turismo, Javier Espina.
El funcionario está convencido de que los números serán aún más favorables cuando se terminen de computar las vacaciones de invierno.
Con el histórico partido de Los Pumas contra los Springboks aún fresco en las retinas, los responsables de Deportes, Turismo y Cultura se frotan las manos ante lo que vendrá. Tenis, TC y fútbol, tango, coros y otros espectáculos previstos para lo que quedan del año prometen sostener la formulita.
La alianza entre los tres ministerios incluso se ha visto corporizada en la puesta en marcha de la agenda unificada, un sitio de internet donde se pueden consultar todas las actividades de estas órbitas. Con una propuesta visual de buena factura, las opciones que ofrece la provincia pueden consultarse en www.eventos.mendoza.gov.ar.
Fines de semana
Otro punto clave de la política de promoción ha sido el amplio calendario de fines de semana largos, ya sean estos reales o “inventados” (cuando se aprovecha una actividad pública o privada agendada para un fin de semana sin que éste esté atado a un feriado), como lo que se pretende hacer en los próximos días con el Tango por los Caminos del Vino.
¿Ganan todos?
El sector privado aplaude con más o menos énfasis el impulso que evidencia el sector turístico con esta alianza.
Entre los primeros se encuentran, sin lugar a dudas, los hoteleros y el sector gastronómico.
“A nosotros nos vienen muy bien tanto el cronograma de feriados y fines de semana largos como los megaeventos, porque propician que la gente planifique minivacaciones y viaje. El parque automotor ha cambiado bastante, y muchos ahora agarran el auto y se van a cualquier lado. Estos eventos se convierten en salidas familiares que todos aprovechan”, analiza Tito Sottano, presidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Mendoza (AEHGRA).
El dirigente advierte que, en el caso de los hoteles, dependiendo del evento, resulta más beneficioso para ciertas categorías, pero que “una vez que se llenaron las más altas rebalsa para las más bajas. Entonces, a veces, el beneficio es directo y en otras oportunidades es indirecto”.
En la otra vereda, los comerciantes del centro aseguran que en el común de los negocios “repercute muy poco”.
Susana Cavallaro, presidenta de la Cámara Empresaria, de Comercio, Industria, Turismo y Servicios de Mendoza, que agrupa principalmente a los comerciantes del centro, cree que “sólo suben las ventas en determinados comercios, como los de chocolates y artículos regionales, o los restoranes”.
Y agrega: “De cualquier manera, mientras un sector se mueva, el engranaje sigue. Lo que cuesta es que suceda el efecto derrame. Pero siempre es beneficioso si hay algún sector que recoge los frutos”.
Por eso insiste con que hay que posicionar a nuestra provincia como un lugar de compras. “Si bien para una determinada parte del país Mendoza es mucho más cara, para otra parte, como es el Sur, es mucho más barata. Ésta es la pata que habría que reforzar”, cierra.
Congresos, a la cabeza
Otro nicho que Mendoza está explotando con creces es el segmento dedicado a la realización de congresos.
En el ranking mundial de la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA) presentado en mayo, nuestra provincia se posicionó como la primera plaza del interior del país y la segunda a nivel nacional, detrás de Buenos Aires, con 16 eventos internacionales realizados aquí.
El impacto para la economía local –según cifras oficiales– habría rondado los 500 millones en 2011 en concepto de desembolsos hechos en alojamiento, transportes (local y aéreo de cabotaje), alquiler de vehículos, alimentos, excursiones, entretenimiento, compras y gastos de inscripción, entre otros.



