Por Cecilia [email protected]
Por distintos motivos, dos municipios del Gran Mendoza dejaron sin efecto los contratos de 920 agentes. Luján le dio de baja a 137 contratos de locación y no les renovó la prestación a 341 empleados de la planta temporaria. Por su parte, Las Heras está revisando los perfiles de 442 agentes cuyos contratos vencieron el 31 de diciembre.
La primera Comuna aduce que la planta está “sobredimensionada” y que aún así “no se está prestando los servicios como corresponde”. Desde la segunda, en tanto, advirtieron que ya se recontrataron a 183 personas y que el resto tendrá destinos distintos.
La noticia no sorprendió a nadie. En Luján era un secreto a voces que la llegada de Carlos López Puelles –y con él del Partido Justicialista– al que supo ser durante 12 años uno de los pocos bastiones demócratas de la provincia traería consigo una “limpieza” de contratados.
“El 31 de diciembre vencieron 137 contratos de locación y decidimos no renovar ninguno. Además, les dimos de baja a 341 contratos de planta temporaria de empleados que tenían hasta 23 meses de antigüedad. Nuestro objetivo es que la Comuna cumpla con el alumbrado, el barrido, la limpieza y el servicio de agua y cloacas. Estamos revisando todo para ver de qué manera podemos dar respuesta a ese fin básico. Vemos que la planta está sobredimensionada y aún así no se cumple”, explicó Miguel Ángel Sottile, quien fue el director de Asuntos Jurídicos de la Dirección General de Escuelas (DGE) cuando López Puelles era el director y que ahora se desempeña como secretario de Gobierno.
Los contratos de locación cubrían, en su mayoría, la tarea de profesionales (ingenieros, abogados, contadores) y algunos puestos administrativos jerárquicos, mientras que los de planta temporaria se desempeñaban en Servicios Generales y en las delegaciones.
Hachazo a los adicionalesPero esto no es todo. La impronta “puellista” afiló aún más la tijera y recortó todos los adicionales por mayor responsabilidad, mayor función y mayor productividad, ítems que pueden representar más del 40% del sueldo de un agente. “Esos están suspendidos. No los cobra nadie hasta que revisemos uno por uno y determinemos quién se los merece en función de su tarea y de su desempeño”, explicó el funcionario y agregó: “Si seguíamos así, no íbamos a poder pagar los sueldos”, aunque no supo precisar cuánto representa en dinero la poda realizada en el rubro personal.
Tratando de morigerar el impacto de tamaña decisión, Sottile advirtió de que “se revisarán planteos particulares” y además dijo: “Era muy difícil hacerlo individualmente, por eso preferimos cortar todos los contratos”.
Entre los ex empleados el malestar es notorio porque están seguros de que no habrá reincorporaciones. “Nuestros contactos nos dicen que no vuelve nadie y les creemos porque ya hay gente nueva contratada, aunque nadie le ha visto el pelo. Y encima se dice que el recorte tiene que llegar a 700 personas”, le dijo a UNO un ex agente.
Sottile rechazó la versión al asegurar: “Sería desastroso para el Municipio que se incorpore gente nueva, más allá de los cargos políticos de las segundas y terceras líneas. ¿De qué nos sirve sacar 500 a gansos y meter a 500 peronistas? No vamos a cambiar figuritas. Por mí pasan todos los contratos y puedo asegurar que no hay ningún contrato nuevo”.
Respecto de la posibilidad de que se cancelen los contratos de otros 200 empleados, el funcionario dijo: “Esta primera etapa es de revisión de estos 478, pero no creo que avancemos más allá”.
Así las cosas, la planta de trabajadores de Luján cuenta ahora con 2.100 agentes.
El caso lasherinoEn las tierras del reelecto Rubén Miranda, también peronista, el panorama es similar, aunque las causas son diferentes. En la Comuna pidieron “no asustarse” porque habrá “soluciones”
“Distintos destinos”Patricia Di Cataldo, ex subsecretaria de Desarrollo en la era Jaque y ahora secretaria de Hacienda de dicha de Las Heras (a cargo de la Secretaría de Gobierno mientras su titular está de licencia), explicó: “Tenemos 442 contratos que se renuevan trimestralmente y que vencieron el 31 de diciembre. Algunos de ellos se sostienen con fondos municipales y otros con provinciales o nacionales vinculados con programas específicos. Siempre se toman los primeros días de enero para evaluarlos, especialmente a los de fondos extrapresupuestarios porque, entre otras cosas, hay que verificar la continuidad de los programas”.
La funcionaria se refiere a iniciativas como “De la esquina a la escuela”, “De la esquina al trabajo” o el programa “Más y mejor trabajo”, tres casos testigo que por su “lógica de desenvolvimiento están sujetos a convenios presupuestarios con la provincia que aún no se han firmado”.
De la primera revisión ya se reincorporaron 183 agentes (la mayoría para cubrir las tareas educativas y recreativas que demandan las escuelas de verano) y cuando termine esta semana llegarán a los 200. “Tenemos un remanente de fondos para darles respuesta, porque después tenés encima al Tribunal de Cuentas que te pregunta de dónde sacaste el dinero para pagar esos contratos”.
Es justamente este ente el que ha realizado algunas observaciones que dejarán indefectiblemente sin sus prestaciones a unos 50 jubilados contratados. “Estamos viendo cómo los incorporamos porque son personas que por su perfil técnico o por su experiencia, son muy valiosos en tareas de asesoramiento. A ellos les buscaremos una salida distinta”, dijo la funcionaria.
Por último, Di Cataldo advirtió de que: “Muchos contratos se ‘cayeron’ porque se ha decidido pasar a esa gente a la planta temporaria, que es el primer paso para ingresar en el escalafón municipal. Por eso les pedimos que no se asusten”. La secretaria no pudo precisar cuántos de ellos pasarán a estar en relación de dependencia, ya que esperarán el regreso del cacique Miranda quien, tomará la decisión final.
Por el momento, la planta ha quedado con 2.200 empleados.



